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Inducción.

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Yo soy una chica de una ciudad pequeña, a decir verdad, muy pequeña, donde todos se conocen entre todos y todos saben todo de todos. Una chica de 17 años, cuya vida solo ha sido de restricciones y sobreprotección, no recuerdo alguna vez en donde haya disfrutado verdaderamente mi adolescencia, no tuve salidas normales con amigas o algún noviazgo que fuera real, casi todos llegaban a ser virtuales, al menos casi  de ese modo no tenía que pasar por nada extravagante.
Hasta que llegó la etapa universitaria, etapa de la cual siempre nos advierten y etapa en la que yo caí a pesar de esas advertencias.

Era la semana de mi inducción a la universidad, con mucha gente nueva y sin conocer a absolutamente a nadie, yo estaba tan nerviosa porque era la primera vez que salía de mi ciudad para irme a vivir a otra sin conocer a nadie, por fortuna me supe integrar bien al principio.

-Hola, me puedo sentar contigo?

Le hablé a una chica pelirroja que estaba sentada en la cafetería, tomándose un café y con cara de pocos amigos.

-Si claro, siéntate

me dijo sin problema alguno mientras seguía tomando su café y comía un poco de pan que tenía en su mesa.

-en que grupo quedaste? En el 1 o en el 2?

me pregunta ella, viéndome fijamente.

-yo quedé en el grupo 1, al menos eso es lo que veo, porque todas mis clases son en la mañana.

Yo estaba muy nerviosa, no es costumbre para mi intentar hacer amigos por mi cuenta, pero había decidido que este año seria diferente, intentaría vivir como debía hacerlo y empezar a arriesgarme y intentar hacer amigos.

-No me has dicho tu nombre

Dijo ella con una sonrisa amable, eso me tranquilizo bastante a decir verdad, así que me ayudo a desenvolverme mucho mejor y dejar mi timidez a un lado.

-Me llamo Dom, un gusto, ¿Cuál es tu nombre?

-Me llamo Mich, un gusto.

Ella solo asintió, es muy agradable, note que es bastante carismática y extrovertida, nos hicimos amigas casi al instante, me inspiraba mucha confianza y sabia que íbamos a ser muy cercanas al principio. Estuvimos juntas el resto del día de inducción, dimos un par de clases, o mas bien charlas de bienvenida a nuestra carrera y a la universidad, algo no tan divertido la verdad. En ese mismo instante pude ver entrando a una chica muy alta y muy hermosa, casi magnética, también tenía cara de pocos amigos y me parecía que era muy misteriosa, tanto como lo era Mich. Al parecer ambas ya habían pasado por la etapa universitaria, entonces para ellas fue casi normal volver a estar atravesando hasta por la inducción, que es lo mas aburrido del mundo, aunque es muy necesario en la universidad, porque si no fuera por la inducción, definitivamente no me hubiera integrado tan bien como lo hice.

Paso solo un día mas de inducción y pude hacer muchas mas amigas, aunque algunas no me daban confianza, me sentía cómoda estando con ellas y conviviendo todo el tiempo.

Hasta que llego este día, miércoles 31 de enero, ese día amanecí de tan buen humor y con muchas ganas de verme muy bonita, estaba completamente emocionada y por alguna razón me sentía bastante nerviosa, ya tenia la sensación de que algo sucedería, pero sentía que no era nada malo, al contrario, era algo emocionante, así que me vestí con una camisa negra, ceñida al cuerpo, moldeando mi pecho y cintura y un cargo gris muy lindo, quería verme diferente entonces tome unas tijeras y corte mi flequillo, sin miedo de que no me gustara, porque anteriormente ya he cortado mi flequillo de un momento a otro. Al llegar a la universidad, me sentía como si fuera un extraterrestre llegando al planeta y todos se quedan viéndote como si fueras algo extraño, según yo, no me veía mal, o al menos no para que me vean extraño. En el momento que entre a la universidad, me quede en la primera planta, esperando a ver si lograba encontrarme con alguna de mis amigas o compañeras, pero me sentía completamente desarmada y desolada, hasta que lo vi. Un chico muy guapo estaba sentado solo a un lado del lugar en donde yo estaba sentada, me quede completamente hipnotizada, nunca había tenido un crush tan fuerte, era como ver a tu próxima obsesión, pero no creía que alguien como el podría interesarse en mi, no porque yo no sea atractiva, pero el era muy guapo y y yo solo asumo que o tiene novia o le llueven las mujeres a montón, me quedaré como su stalker y ya, eso pensé justo en ese momento, así que lo primero que hice fue tomarle una foto de espaldas para saber si alguna de mis amigas sabía quien era el, al instante envié su foto a un chat que tenia junto a mis amigas. "holaa, oigan, vi a un muchacho en el primer piso, esta muy lindo, alguien lo conoce?, quiero seguirlo en insta", envié ese mensaje y al parecer ninguna conocía a ese muchacho, así que me puse de objetivo en la semana, conseguir su instagram y seguirlo.

La verdad detrás de su miradaStories to obsess over. Discover now