Capítulo 1: Virgen hasta los 30

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Para sorpresa de todos escribo esta historia que lleva un rato dando vueltas en mi cabeza, por si no lo notaron por el título, esta historia está basada en "Cherry magic", mi serie, manga y anime de bl favorita, sip todas las adaptaciones son una obra de arte. Explico que yo sólo tomé el fundamento central de la historia como base, fuera de eso los personajes y situaciones no serán parecidos. Y por si no es obvio, no son jugadores de voleibol, pipipi, son godinez asalariados esclavizados a sus escritorios (aunque ni idea que harán en esa oficina jaja).

Antes de empezar algunas aclaraciones, los diálogos normales se encontrarán entre guiones así -Hola- y en cursiva, los pensamientos que lea Kageyama estarán entre comillas "Hola" sin letra cursiva, todo esto para que sea más fácil entender para ustedes y honestamente para mi tambien.  

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Kageyama era sin duda alguna el hombre más promedio de Japón, pelo negro, estatura algo fuera de lo normal pero nada para resaltar, ojos negros, cara aburrida en palabras de su hermana y con un trabajo tortuoso que apenas le daba lo suficiente para vivir "cómodo", si cómodo era vivir en una apartamento donde podías ver la cocina, el baño y su cuarto desde la sala. Tal vez el reunir todas esa increíbles cualidades habían causado la situación de Kageyama, o simplemente era una broma del destino que nadie en toda su vida hubiera puesto sus manos, menos sus labios o tan siquiera sus ojos, sobre él.

Tobio Kageyama podía decir, con nada de orgullo, que era un virgen de la dulce edad de 30 años, le gustaría decir que invirtió todos esos años en algo más, que tenía una buena razón, pero la verdad era que lo único decente que había hecho con su vida fue graduarse de la universidad y conseguir su trabajo, en el cual tampoco podía decir que destacaba mucho, no era terrible para que lo despidieran, ni el mejor como para recibir un aumento.

En pocas palabras, Kageyama era, en efecto, el más virgen de los vírgenes, siempre escucho historias tontas sobre la virginidad, pero tal vez la más tonta que escuchó fue que si un hombre lograba llegar a cierta edad sin "estrenarse" lograba obtener poderes, Tobio se reía antes de esos cuentos, parecían tontos, pero ahora, con treinta años ya no se reía, porque él demostró la veracidad de esos cuentos raros, el día que se despertó con 30 años de vida, 30 años de celibato no voluntario, su vida cambió.

Empezó como cualquier otro cumpleaños, recibió los mensajes de su madre y hermana, pasó cinco minutos contemplando su existencia desde la cama y después, cuando ya no pudo postergarlo más, se levantó y cambió su pijama por ropa más decente para salir a la tienda, porque puede que viviera solo, y que su cumpleaños fuera siempre en las vacaciones de invierno que le daba su empresa, pero se negaba a festejar su cumpleaños sin ninguna compañía y además sin pastel, este pensamiento le dio más fuerzas para salir de su departamento y empezar a caminar hacia la tienda de conveniencia que había a una cuadra. Llegó a la pequeña tienda y fue hacia los refrigeradores, dónde ya empezaba a ver los pequeños pasteles que había, pero en su camino tropezó con una señora que salió de la nada.

-Disculpeme señora, no la vi- se disculpó lo más rápido que pudo, Kageyama no quería empezar su cumpleaños con una pelea con una anciana. La mujer no se dignó ni a mirarlo pero aún así soltó su comentario poco agradable: "estos jóvenes de hoy en día, sin nada de educación y para colmo, parece que sin nada que hacer". Esto detuvo en seco a Tobio, estaba bien, fue un pequeño error, algo que a cualquiera le podría pasar, y esta señora en lugar de tomarlo decidió hacerlo un ataque personal contra él, y en su maldito cumpleaños.

-Señora, fue un error y me disculpe, no creo que tenga que decir todas esas estupideces sobre mi- normalmente lo hubiera dejado pasar, pero esta señora había tocado un nervio, pero para su sorpresa la anciana, e incluso el empleado que estaba en la caja, lo miraron con asombro y la mujer con un poco más de ira. -Disculpa pero no dije nada, hombre loco, atacando a una anciana- La mujer simplemente salió de la tienda dejando a Tobio plasmado, miró hacia arriba notando la mirada extraña del empleado, simplemente fingió demencia y volvió a intentar encontrar su pastel.

Blueberry magicWhere stories live. Discover now