Imagina ser el hijo de Mark Webber, un ex-piloto carismatico de la parrilla que una vez terminado su contrato con Channel 4 decide crear su propia cadena de deportes, incluyendo su deporte favorito: Formula 1.
Pero en ningun momento menciono que iba...
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Durante el fin de semana en Arabia no ocurrió nada mas interesante despues de la cita, no cita que tuve con Oscar, el martes y el miércoles no salí del hotel y el jueves fue el primer día que me tuve que presentar ya en el circuito.
El fin de semana estuvo algo monótono incluso podía decirse, casi me quedo dormido a la mitad de la clasificación donde otra vez, Sergio Pérez se llevó la primera posición y logro conservar esa posición a lo largo de toda la carrera al día siguiente para sumar su primera victoria de la temporada.
Creo que lo mejor que pudo ocurrir fue que el lunes no tuve que volar a otro destino, si no que pude viajar directamente a Londres y que no lo hice acompañado del equipo de Allsports. Al fin tenia un tiempo para mi solo, aunque haya sido en un avión.
La mejor parte fue cuando pude recostarme y pude poner música a todo volumen durante las casi ocho horas que duro mi vuelo de regreso a casa. Al momento de aterrizar ya pude tener algo de internet en mi teléfono así que revisé los chats que tenía.
El primero que revise era de Piastri, quien me deseaba que tuviera un buen vuelo de regreso a casa, le agradecí y le notifique que mi avión ya había aterrizado y que todo estaba en orden.
El segundo era el chat grupal del equipo de Allsports, que ni siquiera abrí y simplemente lo envié a la zona de archivados. En esos momentos iniciaban mis mini vacaciones así que no quería saber nada de trabajo.
Y el tercer chat era de mi padre, quien decía que no iba a estar en casa durante toda la semana. Simplemente envié un emoji con el pulgar arriba y apagué el teléfono mientras me dirigía a la zona donde iba a recoger mi maleta.
Esperaba que, aunque sea, me hubiera enviado un mensaje de felicitaciones por el trabajo que estaba haciendo o porque logre realizar mi primera entrevista a un piloto de Formula 1. Nada de eso ocurrió.
Y también esperaba que pudiéramos pasar un tiempo juntos en casa, ni siquiera lo pude ver el día que tome el avión para ir a Bahréin hace tres semanas. Claramente sentía una gran decepción de que, aunque estuviera apoyándolo en contra de mi voluntad, nuestra relación no había cambiado en lo absoluto.
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