La Orden

12 0 0
                                        

Era una noche de otoño en la ciudad de Nueva york.

En la cima del Empire State un joven se encontraba en el borde mirando toda la ciudad, de pronto miro hacia abajo y un fuerte miedo lo invadió.

Él estaba decidido a saltar, pero tenía miedo al ver la gran altura.

-Dijiste que estabas listo- Le decía una voz grabe.

Otro hombre se acercó, uno mayor de 40 años, caminaba por el edificio observando al joven.

-Estoy listo-

-Entonces salta- La voz grave y tranquila del hombre cambio a una voz furiosa ordenando al chico saltar.

El joven que había dicho estar listo alzo los brazos abrazando el aire y la caída.

Con miedo y nervios el joven por fin salto al vacío.

El viento chocando contra su cara lo aterro, pero luego sintió el abrazo de la paz y por fin fue liberado de todo lo que lo ataba al mundo.

Extendió sus brazos para abrazar el destino que le esperaba.

En sus manos ahora estaba recibir aquello que deseo, por fin aquello que persiguió por mucho tiempo.

Cuando el suelo estaba a pocos metros de él, una oscuridad se presentó y de ella le seguía una voz.

-Lo has hecho bien- No era la voz de aquel hombre de 40 años, esta voz era mas suave y aguda, era la voz de alguien más joven -Estas listo-

La visión del chico se volvió oscura y dejo de sentir el aire chocando contra su cara.

Entonces choco contra el suelo, sin embargo, el chico no murió, el suelo era uno suave.

Se levanto y entonces la luz volvió, el lugar, un cuarto con paredes grises y completamente vacío a excepción del lugar donde había caído.

Entonces un chico joven apareció enfrente, era más joven no tendría más de 15 años.

-Sígame por favor- Dijo educadamente el chico.

El joven siguió al chico por un pasillo estrecho apenas lo suficientemente grande para caminar.

Al final había una sala grande con una puerta, el chico se detuvo y toco 3 veces la puerta con un patrón de 3 golpes suaves y 3 golpes fuertes sucesivamente haciendo un total de 9 golpes.

La puerta se abrió suavemente dejando escapar un chirrido.

-Entre por favor- Dijo el chico.

Al entrar el joven solo vio oscuridad, entonces unas velas aparecieron en lo que parecía ser un altar. Aparte de las velas el altar tenía flores de color amarillo, también había un cuchillo bastante viejo, pero con una hoja reluciente y afilada recientemente.

Detrás del altar emergieron de la sombra dos personas encapuchadas, uno traía un cuenco de madera que contenía una bebida extraña, puso el cuenco en el altar.

Uno de ellos le indico al joven que se acercara al Altar frente al cuenco.

-Bébelo- Dijo uno.

El joven sujeto el cuenco con ambas manos mirando el contenido, era líquido y espeso, el lugar estaba tan oscuro que el color de aquella bebida era imposible de ver.

Dudo por un momento, pero finalmente ingirió aquel liquido dejando vacío el cuenco.

Era una bebida fuerte que hizo toser al joven.

-Ahora el cuchillo- Volvió a decir la misma persona.

El joven tomo el cuchillo analizándolo y sintiendo el filo con su otra mano.

Entonces del altar una trampilla se abrió, el chico usando el cuchillo corto la palma de su mano sin sentir dolor gracias a aquel brebaje, dejo caer la sangre por aquella trampilla.

Pasaron unos segundos y un fuerte estruendo se escuchó.

El joven se agacho asustado por aquel sonido mientras que las figuras encapuchadas solo se quedaron sin mover un musculo.

-Así será entonces- Dijo uno de ellos.

Aquel que no hablo se acercó a una pared cercana activando un mecanismo.

El joven sin entender nada se intentó mover, pero antes de siquiera poder dar un paso el suelo debajo de él, desapareció y cayo a una profunda oscuridad.

No grito, no hubo miedo en su cara, él se había preparado para este momento, fue rechazado, el sueño de unirse a la orden que antaño lo había acogido se desmorono pues su sangre había sido rechazada.

El joven miro el fondo observando una criatura enorme, tan grande que solo podía visualizar su cabeza. Aquella criatura abrió sus enormes fauces y lo último que vio el joven fue la oscuridad y lo último que sintió fue su cuerpo siendo aplastado y destrozado.

Historias de Mundos ExtrañosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora