Prólogo

29 0 0
                                        

Estábamos caminando hacia mi casa y ninguno de los dos nos atrevimos a decir nada. Ambos estábamos en silencio esperando a que el otro hablara, pero no salían las palabras.

Necesitaba hablar todo para que quedara claro, pero era tan complicado... Finalmente se dignó
a hablar él.

-Ahora te acompaño a casa, o damos una vuelta o... ¿qué te apetece hacer?
-Creo que tenemos que hablar...
-Lo sé, pero no pasa nada si lo dejamos para otro día, amor, estoy muy cansado y no quiero estar mal.

Me miró con esa cara tierna que él tiene, pero yo no podía darle esa satisfacción. Necesitaba hablar las cosas, me parecía medianamente importante hablarlo todo bien, para que no haya equivocaciones y si todo acaba bien, podremos seguir con normalidad. Pero... había un problema. Yo no sé quedarme callada, no sé dejarlo para otro momento, porque nos habíamos hecho tanto daño, que no podía seguir haciendo como si nada. No esta vez.

-Sé que quieres estar bien conmigo, al igual que yo quiero estar a buenas contigo, pero creo que tenemos que hablarlo hoy, no podemos dejarlo para otro día. No me va a servir de nada que me mires así o que me intentes dar algo de pena. Hay que hablar las cosas porque se nos está haciendo muy amplio el problema y necesitamos resolverle.
-Está bien.
- ¿Puedes dejar de decirme a mi o a cualquier persona que te he puesto los cuernos?
-No se lo de dicho a nadie.
-Ya, pero lo usas siempre como arma contra mí cuando ves que te has equivocado. De todos modos, lo hablamos y dijiste que eso no era ponerte los cuer...
-Bueno, pues paro de hacerlo, aun así, me los pusiste el lunes a parte del día del que me estás hablando.
-No estoy de acuerdo. Sabes que, si hubieras hecho las cosas bien, yo no habría hecho nada malo, pero así son las cosas, cuando haces daño, no puedes pensar que ese dolor no te va a repercutir a tí.
- ¿Me estás diciendo que lo hiciste por venganza?
-Creo que me conoces lo suficientemente bien como para saber que yo a ti eso nunca te lo haría joder.
-También me pensé que nunca me pondrías los cuernos y mira donde estamos amor...
-Mis motivos tendría... y dijiste que no fueron cuernos.
-Los que me pusiste el lunes sí... y liarte con alguien... ¿no es poner cuernos?
-Sé a qué te refieres, pero tú me dejabas liarme con ella...
-No si quieres te digo que no lo hagas...
-Pues si no quieres, sería lo correcto.
-Si claro, y luego te enfadas conmigo hasta vete tú a saber cuánto...
-Tú no me amas.
En esos momentos se generó un silencio abrumador, y él, se agarró las gafas resbalándolas ligeramente por su suave nariz, y se frotó repetitivamente los ojos. Se las volvió a colocar, me miró indefenso, suspiró y prosiguió la conversación.
-Te quiero.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Apr 03, 2024 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

Sin tí Where stories live. Discover now