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[POV Jiwoong]

Mi madre siempre me habló del amor como si eso fuera lo mejor que podría pasarle a cualquier ser humano. Según ella, enamorarse le permitía a tu corazón encontrar al fin su hogar.

Porque así es como debes de sentirte cerca de tu amado. Y para mi suerte o desgracia — a mis cortos veintiseis años de edad — lo había comprobado.

Con Matthew entre mis brazos había encontrado eso que desde joven anhelaba, ese hogar para mi corazón que mi madre tanto había nombrado. Claro que sin saber aún que así de sorpresivo como llegó a mi vida, se iría.

Pero aún así jamás me arrepentí.

Nos conocimos un día de furiosa lluvia, cuando ambos — con veinte y veintiun años — corrimos desde direcciones opuestas a refugiarnos bajo un gran árbol en el Planet Park. Ninguno de nosotros traía paraguas aunque el clima no nos haya sorprendido... Supuse que fue de esas cosas inexplicables del destino, que hizo que ambos terminaramos mirándonos a los ojos por unos largos segundos.

Flashback:

— ¡Dios, cuánta lluvia! — comentó Matthew.

Sin quererlo me concentré más de lo debido en el rostro que me miraba: prominentes mejillas algo sonrojadas, ojos marrones y dulces, ondas castañas cayendo empapadas en su frente y una sonrisa de infarto.

La sonrisa más hermosa que había visto en mis veintiun años de miserable existencia en la tierra.

— Definitivamente debimos haber traído un paraguas... — rio, embobado por la belleza del muchacho junto a mi.

Matthew asiente, tomando con humor la posibilidad de enfermarse por haberse expuesto a la lluvia — lo cual nos sucedió a ambos, ya que luego combatimos un fuerte resfrío. Hace una corta reverencia y continúa en la dirección en la que iba caminando, deteniendose a decir algunas palabras más:

— ¡Ya lo creo! Bueno, creo que me iré para ver donde encontrar refugio por aquí...

Pude haber dejado que se fuera, después de todo solo era un extraño que había encontrado en la inmensidad de la ciudad  pero algo me dijo que debía volverlo a ver. Algo me dijo que me arrepentiría si no decía las palabras correctas.

— Conozco un lugar... — con esas palabras llamé su atención — Aquí a media cuadra está la cafetería de mis amigos, ¿te gustaría que te invite un café? Yo también debería conseguir un refugio.

Matthew aceptó regalándome otra de sus enormes y angelicales sonrisas. Yo — mientras tanto — rogaba que le guste la cafetería de Hao y Hanbin.

A partir de nuestra torpeza y una fuerte tormenta nació el amor más grande que experimenté en mi vida, mi primer y única relación. Mi primer beso — o al menos el que me gustaría recordar como el primero — y mi primer corazón roto.

Mi madre había olvidado decirme que amar y ser amado no es suficiente algunas veces, que no importa que los latidos de dos seres humanos marquen el mismo ritmo a cada paso que dan. Hay cosas en esta vida que superan lo mucho que un amante pueda luchar por su amado.

Exactamente lo que sucedió en nuestro triste caso.

Un mes después de nuestro cuarto aniversario como novios, Matthew llegó a mi departamento con la mirada cansada. Yo había cocinado su platillo preferido como un pequeño adelanto de lo que quería hacer: pedirle que se mudara conmigo. Ya había terminado la universidad, por lo que pronto dejaría el dormitorio... ¡Era perfecto! Y la antesala a lo que realmente quería preguntarle un tiempo después, lo que claramente era su mano en matrimonio.

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⏰ Última actualización: Jan 13, 2024 ⏰

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And he said "Speak Now"... [Mattwoong]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora