En una basta pradera llena de césped con un único árbol en la cima de una loma sin nada más en las cercanías, una voz me susurró en los oídos.
"Una vez me dijiste que piense en quien soy y en quien quiero ser."
El viento paso suavemente agitando levemente las hojas del árbol. El césped a mi alrededor no se vio perturbado de su tranquilidad ante las delicadas brisas de viento. Sentí estar en un paisaje de ensueño. La perfección de toda la pradera tuvo un efecto tranquilizante en todos los seres vivos presentes logrando inclusive mantener silenciosos a los pájaros que anidaban en la copa del árbol.
En el horizonte el sol casi en la cúspide de su puesta irradió en un tono anaranjado.
Para mí eso era sencillamente hermoso.
"Y yo he decidido ayudarte."
Un nuevo susurro lleno de melancolía y felicidad me hiso cerrar los ojos tratando de recordar a quien pertenecía la tierna voz que me susurraba en el oído.
Ella era...
— Nuevamente, no sé quién es la que me susurra.
La tristeza de no poder recordar a la persona que muestra tanto cariño por mi socavó mi alegría. Devastado abrí los ojos y encontrando una vista desoladora, me hundí aún más en melancolía
Todo había cambiado. El sol ya no se encontraba en ninguna parte. Los rayos naranjas que tanto me gustaban habían sido tragados por la infinita oscuridad de una noche sin ninguna estrella.
Ante la ausencia de un sol, un frio invernal se propagó por todas partes. Rápidamente la cálida temperatura veraniega fue remplazada por una ventisca de nieve.
El bello paisaje repleto de esperanzas y alegrías se convirtió en uno fúnebre y melancólico. Era un gran paralelismo con mis sentimientos por haberme olvidado el nombre de la persona que me hablaba con tierna y dulce voz.
Sin nada en donde posar mis ojos, ni algo para refugiarme del frio me quede quieto rememorando lamentos y penurias que no recordaba haber pasado.
Sentí lo que es estar completamente solo, sin saber el porqué, en esa interminable noche oscura.
La infinita tristeza en mi corazón ocasionó que la nada misma se materializara en mis ojos que veían hacia el inacabable vacío oscuro sin ninguna pizca de emoción en mi semblante.
"Otra vez no pude salvarla..."
De mi boca se escapó una frase y de mi ojo una lagrima.
...
{¡RINGGG! ¡RINGGGG!}
— ¿Qué...? ¿Estoy llorando...?
La mescla de emociones en mi cabeza me dejaron desconcertado. Me sentía como alguien indigno de poder estar despierto, y a su vez aliviado por haberme despertado.
— Fue... ese sueño otra vez.
La mescla de dos sentimientos contradictorios me hiso lamentar perder a alguien que no conocía y aliviado de no recordar el nombre.
Durante el último mes tuve el mismo sueño en diferentes ocasiones y en cada una de esas veces quedaba confundido por todo lo que ocurría durante el sueño. Mientras sueño conozco a la perfección todo lo que hay en ese lugar. Desde los lugares en donde hay árboles que dan frutas hasta los nidos y madrigueras de los animales. Se me es tan familiar aquel sitio que cuando me despierto se me es difícil aceptar no conocerlo.
Varias ideas han pasado por mi cabeza intentando entender la razón detrás de un sueño tan detallado, pero ninguna ha logrado aclarar todas las preguntas que me hago. ¿Estaré perdiéndome de algo sin saberlo?
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El mundo entre mundos
FanfictionCon una mirada firme y un par de espadas la imagen falsa de un héroe camina por el camino rocoso lleno de dificultades y penurias solo para cumplir una promesa hecha en su pasado olvidado. Un pasado que quedo olvidado junto a su ser.
