-¿Aranza? Mi amor.
Reaccioné de mi hipnotismo y sacudí mi cabeza.
-no se que responder.
-solo lo que sientes, mi vida.
Quede en silencio y sentía todas las miradas sobre mi. Realmente lo amaba, incluso más que a mi misma, pero el terror de sentir mal de amores, me carcomía.
-La verdad, es una decisión bastante complicada para mi, todos saben como fui con todos, pero tu me cambiaste por completo, me convertiste en una mejor persona y eso es lo que hoy me motiva para aceptarte.
No deje de mirar a Cleant ni un momento, sus ojos estaban llenos de lagrimas a punto de derramarse, pero su sonrisa no desaparecía de su rostro.
-¡¿entonces, es un si?!
-si, mi amor.
Cleant se levantó te golpe y me tomo por la cintura elevándome con sus brazos mientras gritaba:
-¡¡Te amo, te amo, te amo, te amo, te amo!!-Todos gritaban celebrando nuestro compromiso, luego Cleant tomó su copa y la levantó. -te juro Aranza Roseevelt Cobalt, que haré todo por hacerte inmensamente feliz.
Solo me quedó sonreír, estaba atónita con lo sucedido.
Buscaba a Sofía pero no la veía por ningún lado.
-¿haz visto a Sofía, mi amor?
Pregunté a Cleant.
-no, señorita Rose.
Respondió pícaramente tomándome por la cintura para después darme un tierno beso.
-te amo Cleant, te amo con todas las fuerzas existentes en mi ser.
Quedamos en silencio mientras la miel de mis ojos y el verde de los suyos danzaban en el aire.
Todos nos fueron a felicitar y nos decían palabras alentadoras por nuestro matrimonio.
-¡muchas, muchas, muchas felicidades a los matrimoniados! Es para mi un gusto que mi mejor amiga, halla encontrado a su otra mitad.
Decía Sofía contoneando sus caderas cubiertas por ese pegado vestido blanco y negro, al paso de sus tacones, haciendo que todos los hombres presentes la miraran, excepto Cleant, quien miraba hacia atrás, para evitar mirar la escultural figura de Sofía.
-gracias Sof.
Solo me quedo decir.
-¡no! ¡Gracias a ti! Porque gracias a ti pude conocer a mi nuevo mejor amigo.
Decía mirando a Cleant como miraba a todos los hombres a los que quería seducir.
-ni lo pienses Marle.
Dije señalándola y esto la hizo carcajear.
-¡es broma hermana! Sabes como me gusta juguetear.
Seguido se acercó y me dio un fuerte abrazo.
Después todos comenzamos a celebrar las buenas nuevas.
**********
Estaba en la puerta de mi casa y Cleant estaba frente a mi.
-gracias por traerme.
-sabes que es para mi un placer, mi amor.
-lo se.
-gracias Aranza.
-¿gracias porqué?
-por completar mi vida.- Me sonrojé y sonreí a sus palabras. -Te amo Aranza, no se como explicarte cuanto te amo, porque no encuentro las palabras suficientes para decirlo, llegaste a completar mi vida, a llenar todo ese vacío en mi corazón, para hacerte dueña de el.
-Cleant...
Tomo mi nuca y se acercó para besarme.
Tomo la manija de la puerta y entró en la casa sin dejar de besarme, seguido la cerró y caminábamos torpemente hacia las escaleras para subirlas. Caímos en las escaleras y ahí mismo me quito la blusa y jean que tenía puesto; le quite el saco y desabroche su camisa para retirarla, y continuamos nuestro camino hacia mi habitación: llegamos y me tiro en la cama, recostándose sobre mi, para besar mi cuello, a lo que mis caderas respondieron moviéndose de arriba hacia abajo.
Bajé mis manos y desabroché su pantalón, del cual se deshizo inmediatamente, podía sentir su miembro crecer.
Besaba mi vientre, a lo cual respondía con gemidos y jadeos. Quito mi ropa interior, dejándome completamente desnuda.
Me dio media vuelta, dejándome boca abajo, besaba mi desnuda espalda, mientras yo jalaba y retorcía las blancas sábanas.
No podía más, lo quería dentro de mi.
-Cleant...- Decía entre gemidos. -¡Cleant!
No lo dudó, me giró para quedar boca arriba una vez mas y me embistió duro, seguido de una segunda embestida y una tercera y continuo, sin parar.
-¡no te detengas!
Decía tomada de la cabecera de mi cama.
-no lo haré.
Continuaba embistiendo. Sus gemidos varoniles en mi oído, me prendían enormemente, rasguñaba su espalda , tratando de detener el orgasmo próximo.
-Aranza...
-Cleant
-Aranza
Gemíamos y jadeábamos al ritmo de sus embestidas.
YOU ARE READING
©Carmín
Non-FictionCrear un prototipo de hombre es incorrecto. Trate de no enamorarme y caí en la maldición del amor. Pero quien pierde aquí no soy yo, es quien me engaña y paga con su sangre. Esta historia a sido registrada en Safe Creative con el código 15072246907...
