15 de junio de 1994
Hacia calor, en la radio sonaba una vieja canción de los Beatles, el sol comenzaba a ocultarse. Teníamos poco más de 4 horas en carretera, no faltaría mucho para llegar, o al menos eso quería pensar.
-ya casi llegamos- indico mi madre como si leyera mis pensamientos.
-no dije nada
-no necesitas hacerlo cielo, puedo verlo en tu cara- despegó la vista del camino un momento para revolver el cabello de hiro.
-mhm ma- se quejo entre risas.
Como cada verano, o al menos desde que el tenía memoria, irían a casa de la tía cinna y pasarían el verano allí, como todos los años, exceptuando el último, ya que no iba desde que tenía 13, esta solía ser la época favorita de hiro.
Y la palabra solía tomará importancia más adelante
-despierta a shindo, llegamos- la madre de hiro hizo un ademán con las manos indicándole a hiro que se apurara.
-shindo- tocó a su hermano con algo de miedo, no eran muy cercanos, y él no era nada amable apenas despertar.
El auto se detuvo, una linda casa, bastante grande, tenía piscina, y estaba cerca de la playa. Eso era lo que a hiro más le gustaba.
-NANA!- la tía cinna abrazo a mamá apenas la vio- ¿como haz estado?, ¿y los niños? Tenemos tanto que hablar, luego desempacas, niños denle la bienvenida a hiro y shindo- la tía cinna fue directo a abrazarnos a mi y a shindo- mis niños, hiro, ¿como te ah ido?, entraste al bachillerato, ¿no? Estas tan grande.
-y yo entraré a la universidad- shindo intententaba llamar la atención de cinna.
- pero tu ya eres grande te las arreglaras solo, hiro mi pobre bebito-
Extrañaba tanto a cinna, sabia que él era su favorito, lo mimaba y lo trataba como un niño, no es que le molestara, claro.
Después de unos minutos cinna y nana fueron a ponerse al corriente sobre ese año sin verse.
- hola hiro- hiro sintió un pequeño escalofrío recorrer su cuerpo, recordando la razón de su ausencia los últimos años.
Kakeru bennet, el hijo mayor de cinna, dos años mayor que hiro, era de la edad de shindo, pero mayor por meses, siempre fue el líder del grupo.
-hola karu-
-Dos años sin verte y aún eres el único que me llama así- el rubio sonrió dándole la bienvenida a sus amigos.
Shindo abrazo a kakeru, siempre fueron buenos amigos -ven conmigo-
Hiro vio como se alejaban,
para justo despues ser sorprendido por jude y los gemelos, la tía cinna tiene 4 hijos, el mayor kakeru, los gemelos, willem y louis, y el menor Jude.
Notarán que kakeru es el único que no lleva un nombre occidental, eso es porque la tía cinna nombro a su primer hijo en honor a mi fallecido abuelo, que también se llamaba kakeru, a pesar de no tener ascendencia japonesa, cinna respetaba y apreciaba demasiado al abuelo, después de todo, fue como un segundo padre para ella.
Jude y yo tenemos la misma edad, con una diferencia de 4 meses, y aunque, en realidad no es mucho, es suficiente para que todos me considerarán a mi el bebé del grupo, y por lo tanto, el que no tenia permitido ser parte de la "pandilla" como le decíamos de niños.
Pero a pesar de eso, el único que siempre fue lindo conmigo era jude- judeee- dije emocionado antes de correr a abrazarlo.
-hiroooo- jude me abrazo y termino cargándome un poco.
Willem y louis nos veían riendose- ¿para nosotros no hay abrazo?- soltó will haciendo que jude se sonrojara al instante- claro que para ustedes no hay abrazo- dije sarcasticamente acercándome a ellos sabiendo que odian el contacto físico.
Los gemelos corrieron de vuelta a su cuarto dejándome solo con jude quien seguía un tanto sonrojado.
Jude me acompaño a la habitación designada para mi y shindo, insistio en ayudarme a desempacar pero le dije que estaba un poco cansado del viaje y prefería ir a comer algo antes.
-hiro- jude sostenia su hamburguesa- te extrañe, ¿puedo preguntar porque no viniste el verano pasado? Siento como si hubiera pasado demasiado tiempo- le dio una gran mordida a la hamburguesa. - pues, pasaron dos años, ahora todo es diferente, voy a cumplir 16, me gustaba la idea de pasarlo aquí, el año pasado, más bien, cuando tenia 13, me di cuenta de algo y no podía nisiquiera pensar en la idea de estar cerca de aquí, los amo, pero siempre me senti excluido y en esos momentos no quería sentir eso- jude se removió en su asiento, odiaba saber que en parte fue su culpa la ausencia de hiro en el verano anterior - lo siento, hiro- dejo su hamburguesa en el plato- hablaré con los chicos, acompáñanos a la fiesta de inicio del verano, recuerdo que siempre insistías en ir- volvió a tomar su hamburguesa sonriéndome
- te lo agradezco jude, pero ya no soy un niño que necesita esa validación, y estoy feliz así, quiero lo de siempre, pasar el día con la tía y con mi mamá, se que suena infantil, pero es más cómodo y genial de lo que crees, y sobre porque no vine, papá quería pasar tiempo conmigo y no me pareció tan mala idea, aunque ahora pienso diferente- hiro rio al recordar el pésimo verano que paso con su padre en un bote pesquero por horas, pero sin señal de un solo pez.
-entiendo, pero igual estas invitado a la fiesta, por si cambias de opinion- después de eso, ambos seguimos comiendo, al terminar jude nos ayudo a shindo y a mi a desempacar, y con eso quiero decir que yo desempaque todo mientras escuchaba a jude hablar y shindo dormía.
Por la mañana, estaba demasiado cansado, tanto que no recordé una vieja, tradición por así decirlo, y así fue como no note que mi cama ya no era mi cama, si no mis agradables amigos apunto de arrojarme a la piscina, para cuando fui consiente ya era muy tarde.
Al estar en el agua, no pude escuchar nada, pero sabía que al salir lo único que escucharía serían las risas de los demás, solía resistir esto, me hacía feliz pensar en que con esto los hacía felices, que con eso de alguna manera era parte de la pandilla, pero ahora no estoy tan seguro, cuando salí pude ver la cara de todos al reírse, jude me tendió la mano para ayudarme, pero opte por solo salir de ahí yo solo. La cara de jude se veía arrepentida, eso no me sorprendió, la mayoría de veces lo presionaban a hacer ese tipo de cosas, lo que si me sorprendió era ver a kakeru con esa expresión.
No diría que era una expresión de arrepentimientos más bien no sabría describirla, pero lo que si sabía bien, esque jamás había visto a kachan con esa expresión en su rostro y no sabia si eso le aterrada o le emocionaba.
"La primavera de la vida no se aprecia hasta que llega el invierno, cuando es muy tarde para disfrutarla"
-H.T
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Veranos De Lo Que No Fuimos
Novela JuvenilEl verano, cuando estamos en el no lo notamos, pero si no lo disfrutamos, nunca volverá. Hiro aprenderá, de su primer amor, que el verano no vuelve, ese verano no regresara
