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Desde siempre he sabido que el amor no es para mí.

Por más que he tratado, siempre y siempre, nunca funciona nada, absolutamente nada, y he sabido eso desde hace varios años.

Siempre he sabido que el amor no es para mí, porque soy una persona que autosabotea todo, incluso cuando algo va de maravilla, tiendo a arruinarlo.

Y a pesar de saber eso, yo no soy quien decide si me enamoro de alguien o no, no controlo mis emociones por más que me gustaría hacerlo.

No lo hago.

Y a pesar de saber que la mayoría de veces no logro amar de verdad, llegaste tú.

Llegaste tú.

Maldita sea, llegaste tú con tu personalidad tan dulce, genial y divertida, llegaste tú con esa carita tan preciosa, esos ojos lindos, simplemente llegaste tú.

Y a pesar de que al principio estaba muy seguro de que solo sentía nada más que un cariño amistoso, ya no estoy seguro de eso.

Porque estoy seguro que esto que siento, no es solo por amistad.

Porque me he dado cuenta que has comenzado a gustarme, has comenzado a gustarme, demasiado, ¿y que puedo hacer yo? Simplemente nada.

No puedo hacer nada.

No me atrevo a hacer nada.

Por supuesto que quisiera hacer algo, por supuesto que quisiera ir a decirte lo mucho que me gustas, pero no puedo.

No puedo porque no quiero arruinar nuestra amistad que hemos forjado.

Porque hacer eso significaría echar todo a la basura, y yo no quiero eso.

Normalmente con otras personas no me importaría, pero tú eres diferente, porque no me imagino un mundo en dónde no estés a mi lado compartiendo nuestro día y diciendo que tan bien nos ha ido o contando nuestras desgracias al rededor de dicho día.

Porque ahora que te he conocido no me imagino un mundo sin tu luz.

Y llámame romántico, idiota o lo que quieras, pero eso es lo que es, y yo solo digo verdades.

Oh cariño, cuánto me encantaría que supieras lo mucho que me gustas, pero se que nunca pasará, porque incluso cada que puedes me repites que solo somos mejores amigos, y solo eso.

Oh cielo, cuánto me encantaría tomar tu mano, tu rostro y besar tus labios, me pregunto a qué sabrían y si serán tan suaves como parecen.

Oh cariño mío, como me gustaría que supieras que suspiro cada vez que miro un mensaje tuyo, porque tú iluminas mis días.

Oh corazón, si tan solo supieras que me gustas.

Si tan solo lo supieras.

Cartas a un amor no correspondido Stories to obsess over. Discover now