- Chicos, no olviden que la otra semana tenemos la prueba de historia, deben estudiar, ya que, si salen mal no sé les volverá a hacer la prueba - dijo el profesor muy serio.
- Uy, está vez prometo estudiar, aunque, no garantizo que a mí increíble cerebro le quedé algo de información - dijo un chico detrás de mí con tono de aburrimiento.
- Oye, ¿de que trata la prueba? - me susurro mi amiga.
- De historia - le dije sin quitar la mirada de el frente.
- ¡Oye! - frunció el ceño - estoy conciente de que es de "historia" ¿pero de qué?
- Ah, entonces deberías formular la pregunta de una mejor manera - dije tratando de no reír.
- ¡Stella!, por favor, - me sacudió los hombros bruscamente haciendo que me giré hacia ella.
- La prueba es de los doce dioses del olimpo - dije con una sonrisa.
- ¡¿LOS DOCE?! - dicho eso abrió los ojos como platos - maldición, odio historia.
- Tranquila, estudia y saldrás bien - le dije amablemente - sé que lo harás genial.
- Si bueno...
- Bueno chicos, ya me voy, tengan una bonita semana - dijo el profesor antes de salir por la puerta.
Antes de regresar a casa, hice mi recorrido de todas las tardes, comprar un helado, caminar por el césped, sentarme en un pequeño parque, entrar a la misma cafetería de siempre y pedir un café y galletas y de vez en cuando algún que otro pastel o dulce que tengan, aunque, la verdad solo iba a robar un poco de wifi, vale, no me juzguen chicos.
También pasaba por algún que otro restaurante pero solo para saludar y como soy una chica tan amable que roba wifi de negocios en negocios, ya era famosa y clienta de agua, café y galletas favorita, ¿qué más puedo pedir? soy genial, lo sé baby, además, a veces los empleados o dueños me daban cositas gratis, hablamos y reíamos.
Pero, al llegar a casa todo era diferente, presenciar el desastre en qué mi familia se estaba convirtiendo, los problemas, las mentiras, las manipulaciones de unos a otros mutuamente ya se me estaban haciendo costumbre, además, cuando llegaba no era que me recibieran con mucho amor, pero da igual, los únicos que sospechoso qué si me aman son mi gato y mi perrito, los mejores compañeros sin duda.
- ¡Oh! no te había visto amiguito ¿qué ha pasado aquí? - le pregunté a mi perrito.
En eso apareció mi hermano mayor.
- Oye Adam, ¿qué ha pasado en está casa? ¿por qué tantos papeles por el piso y...? - fuí interrumpida.
- Oh, eso, los tíos empezaron a pelear con papá por la casa, el abuelo los escuchó se empezó a sentir mal y está en el hospital - lo dijo tan tranquilamente que me quedé boquiabierta.
- ¡¿Y LO DICES ASÍ DE TRANQUILO?!.
- Se encogió de brazos - ya es algo normal ¿no? - dijo mientras miraba su teléfono.
Suspiré y pregunté.
- ¿Cuando volverán?.
- Despegó la mirada de su teléfono y se enfocó en mí - quizás mañana.
- Ah..
- Ajá... - dijo torciendo los labios.
- Subiré a mi habitación - dije.
- Ah,ah,ah, - se levantó de golpe y se dirigió a mí - primero saca al gatito de mi habitación.
- Oh, ok.
Me dirigí hacía su habitación a sacar a patitas qué estaba...
Oh no,oh no
- Oh... - dije en un hilo de voz.
- ¿Ahora qué? - preguntó mi hermano asomándose por la puerta - ¡oh genial Stella! tu bello animal se está ¡CAGANDO EN MI HABITACIÓN, SÁCALO YA! - gritó.
- Si, si, a eso iba - agarre a patitas y luego limpié el lugar en dónde había hecho sus necesidades.
- Largo - dijo mi hermano señalando mi habitación con los ojos entrecerrados.
Al llegar a ella, patitas y nueces me siguieron, me acosté en la cama y ellos luego se acostaron a un lado mientras yo miraba mi celular.
Al rato un sonido fuerte que vino de la sala me hizo levantarme y en eso un hombre vestido de negro entró de golpe a mi habitación haciendo que mi perrito empezará a ladrar como loco.
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¡Hola chicxs! espero les guste está historia😄 es mi primer escrito publicado y idea plasmada en letras en serio, en serio, espero les guste.
KAMU SEDANG MEMBACA
Caos
Aksi¿Alguna vez han estado atrapados en un caos entre familias y una tormenta mentalmente?, creó que la mayoría de las personas hemos pasado por cosas así al menos una vez en nuestra vida, ¿no es así?. Pues, bienvenidos a mi grandiosa vida de tormenta...
