En medio del caos ensordecedor de la batalla final en Hogwarts, Ginny se alzó sobre el estruendo de los hechizos y las explosiones. Su voz resonó con urgencia mientras llamaba a su hermano entre el tumulto:
-¡Ron, no vayas!-
Ron giró su cabeza en dirección a la voz, sorprendido al ver a su hermana menor en medio de la peligrosa refriega.
-Ginny, ¿qué haces aquí?- exclamó Ron, mezclando la sorpresa con un toque de alarma.-No deberías estar yendo a casa en el expresso de hogwarts con los otros alumnos menores de edad.-
Ginny sostuvo la mirada de su hermano con determinación, agarrándolo con fuerza para transmitir su urgencia. -No podía irme, Ron. No mientras toda mi familia está peleando en esta batalla- declaró con voz entrecortada por la tensión.
-No después de lo que descubrí.-murmuro ginny mirando a su hermano
Ron frunció el ceño, su preocupación creciendo en sus ojos. Agarró las manos de su hermana con un gesto protector. -¿Qué descubriste, Ginny?-
Las lágrimas amenazaron con caer de los ojos de Ginny mientras miraba a su hermano.
-Descubrí dónde está el último horrocrux-, admitió en un susurro tembloroso.
La voz de Ron se llenó de inquietud y angustia. -¿Dónde está, Ginny? ¿Dónde está el último horrocrux?-
Ginny sostuvo la mirada de su hermano, sus lágrimas reflejando la gravedad de la situación.
-Lo tienes frente a ti-, murmuró, levantando una mano temblorosa para señalarse a sí misma. Sus palabras cayeron como una losa entre ellos, y Ron abrió los ojos en asombro y shock.
El ruido de la batalla pareció atenuarse por un momento mientras los dos hermanos se enfrentaban a la impactante revelación. La urgencia del enfrentamiento se desvaneció en un segundo plano, dejando espacio para el peso de la verdad que Ginny había compartido.
El último horrocrux, una pieza maligna del alma de Voldemort, había estado escondido en Ginny todo el tiempo. La comprensión de esa realidad hizo que Ron se sintiera mezcla de asombro, dolor y determinación. Sabía que enfrentaban un desafío sin igual, pero también sabía que estaban juntos en esto, como hermanos y como aliados en la lucha contra las tinieblas.
-¿Qué? -murmuró Ron de nuevo, como si necesitara escuchar las palabras una vez más para asegurarse de que entendía correctamente.
Ginny asintió con tristeza, sus ojos azules llenos de lágrimas que reflejaban una mezcla de emociones. -Sí, Ron. Aquella noche en la Cámara de los Secretos, Voldemort incrustó parte de su alma... en mí-, admitió en voz entrecortada, su voz temblorosa pero firme.
Los ojos de Ron se encontraron con los de su hermana, un mar de azules conectándose en un instante de comprensión y complicidad. La gravedad de la situación comenzó a hundirse en él, una sensación abrumadora de responsabilidad y preocupación.
Hermione intercambió una mirada con Ron, su rostro expresando una mezcla de preocupación y determinación. -Entonces, Ginny, eso significa que eres un horrocrux involuntario-, dijo Hermione, intentando procesar la información.
Ginny asintió lentamente, sintiendo cómo las lágrimas rodaban por sus mejillas. -Sí, Hermione. Durante todo este tiempo, esa conexión ha estado ahí, en lo más profundo de mí.-
Harry se acercó a Ginny y la abrazó con ternura, compartiendo un apoyo silencioso en medio de la intensidad del momento. -Estamos contigo, Ginny-, afirmó con voz suave pero firme. -Lucharemos juntos para eliminar esa influencia.-
Ron asintió, superando la sorpresa inicial y asumiendo su papel protector de hermano mayor. -Tienes razón, Harry. No importa lo que hayas llevado contigo, ahora estamos aquí para enfrentar esto juntos.-
Los cuatro amigos se miraron, compartiendo una conexión profunda y un compromiso compartido. La batalla que libraban en Hogwarts tomaba un nuevo matiz, una lucha no solo por la supervivencia, sino también por liberar a Ginny de la carga que llevaba.
La pelirroja miró directamente a los ojos de Harry, Hermione y Ron, sus ojos azules brillando con una determinación intensa pero también con el peso de una decisión que no se había tomado a la ligera. Las lágrimas caían sin restricción por sus mejillas, pero su mirada no flaqueó.
-Les cuento esto porque quiero que sepan que si llega un momento en el que mi alma sea la clave de la salvación en este mundo lleno de oscuridad, si mi alma es suficiente para acabar con Voldemort, quiero que me maten, sin importar qué-, proclamó Ginny con voz firme, sus palabras resonando en el corazón de sus amigos como un juramento solemne.
La voz de Hermione, llena de angustia y rechazo, se alzó para interrumpirla. -Ginny, no puedes pensar así. No podemos...-
Pero Ginny detuvo las palabras de Hermione con un gesto decidido. -Hermione, quiero que entiendas. Si llega un momento en que el sacrificio de mi vida puede poner fin a esta pesadilla, no quiero que duden. Quiero que tomes tu la decisión sin vacilación.-
Hermione asintió lentamente, las lágrimas bordeando sus ojos mientras entendía la seriedad de la situación. Ginny no estaba pidiendo algo fácil ni trivial. Estaba ofreciendo su propia vida como un último recurso para la victoria.
Ron y Harry miraron a Ginny con una mezcla de dolor y admiración. Ron avanzó y la abrazó con fuerza, sus ojos expresando su amor fraternal y el peso de la carga que su hermana estaba dispuesta a llevar. Harry se unió al abrazo, solidificando el vínculo que compartían como familia y amigos cercanos.
Ginny continuó, su voz cargada de emoción pero también de resolución.
- hermione, quiero que si ves que todo está perdido y que mi muerte puede cambiar el rumbo o equilibrar la balanza , lo hagas. Cuando veas que la derrota es inminente, Quiero que me mates, sin importar qué.-
El silencio pesado llenó el espacio mientras sus palabras se asentaban en sus mentes y corazones. Las lágrimas fluían libremente en el rostro de hermione que asentía con pesadez y dolor mientras ron mantenia su mirada perdida en su hermana con una mezcla de amor, dolor y entendimiento.
Las palabras de Ginny habían marcado un compromiso profundo y doloroso, una promesa que cambiaría sus vidas de maneras impredecibles. Pero también habían reforzado su unión, su determinación y su voluntad de luchar hasta el final, sin importar las dificultades que enfrentaran.
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Horrocrux
FanfictionMi corazón latia con el del desde aquella noche que me tomo como presa Tom Ridlee en mi propio cuerpo poseyendome para llegar a Harry Potter
