En una ciudad llamada "New Dawn", con una atmósfera siempre de buena vibra, un lugar donde las personas no tienen miedo, donde no deben preocuparse por las cosas de haya afuera y sus peligros. Siempre con gente de distintas culturas, y con variedad entre todos ellos, pero había...cierta chica de preparatoria, que resaltaba un poco por encima de los demás.
Aquella chica, se encontraba ahora mismo en su escuela.
Lunes 13 de marzo de 2015.
- Y entonces, ese era el arché de Tales de Mileto- dijo el maestro de filosofía.
Suena el timbre para el receso
El timbre sonó a las 8:40 a.m.
- ¡Oh!, parece ser que ya acabo la clase. Recuerden hacer su tarea, para la siguiente clase la recibo - Mencionó el maestro mientras guardaba sus cosas.
Casi todos los alumnos y el maestro, salieron disparados del salón, a excepción de Sara, que fue la única en salir lentamente del salón.
- Cre-creo que iré a donde siempre como mi almuerzo- dijo para sí misma, mientras caminaba hasta llegar a la puerta de su salón.
Sara, es una chica de 16 años, su cabello es corto en forma de honguito, su color de cabello es café, pesa 49 kg, estatura de 1.55 cm, y de tez blanca, pero lo que más le caracteriza es que siempre trae puesto un sombrero de pescador de color negro y su color de ojos grises. Su cumpleaños es el 23 de abril.
Sara, abrió la puerta de su salón, y comenzó a caminar por las escaleras, escalón por escalón. Su salón, quedaba justo alado derecho de las escaleras.
Se detuvo a medio camino, antes de llegar al segundo piso. Fue ahí en donde decidió sentarse para comer su almuerzo.
- Muy bien- mencionó mientras se sentaba en la escalera.
Mientras Sara, procedía a abrir su almuerzo, se escucha una persona acercándose a ella desde atrás.
- ¡Buh! - Gritó, la chica.
- ¡Waahhh! - Gritó, Sara.
A causa del inesperado grito de la chica, a Sara casi se le cae su almuerzo.
- Hola Sara, veo que siempre estas comiendo en tu lugar favorito- Expreso la chica con un tono burlón.
- Ho-ho-hola Zafiro, ¿se te ofrece algo? - preguntó Sara, mientras sostenía su almuerzo en sus manos.
- Hay...solo vine aquí porque te vi muy sola, pensé que mi compañía te haría un poco de falta - Dijo Zafiro, mientras se le quedaba viendo al almuerzo de Sara
- N-no hace falta, Zafiro - Dijo Sara, con sus manos temblando.
- Hayyy que desconsidera eres conmigo, Sara - Exclamo, mientras acercaba su mano al almuerzo de Sara - ¡Hum! - mordió Zafiro, él sándwich de Sara.
- No, espera, ¿Qué estas ha...
- Shhhh, eso es lo que te pasa por ser desconsiderada conmigo - dijo Zafiro, con un dedo en los labios de Sara para callarla.
- Pe-pero - dijo Sara, con su mano congelada en el aire.
- Shhh, sin rechistar, Sara.
- Pero, yo ese era mi almuerzo - Dijo Sara, con la cabeza agachada.
- Es tu culpa por tratarme de esa manera, Sara - dijo, mientras observaba a Sara, con una sonrisa.
Después de que Zafiro, se comiera el almuerzo de Sara, sonó el timbre de nuevo.
Eran las 9:00 a.m.
- ¡¿Eh?! Parece ser que ya se acabó el receso - dijo Zafiro, mientras se ponía de pie.
- Cre-creo que es hora de que regresemos al salón- dijo Sara, todavía con su cabeza agachada mientras se ponía de pie.
- Si, tal parece ser que si - dijo, mientras ponía su pie delante de los de Sara.
Sara dio un paso hacia adelante para bajar de las escaleras.
- ¡Wuahhh! - gritó, Sara.
Sara, caía de las escaleras, con su lonchera todavía en sus manos, y su sombrero de pesca que comenzó a flotar en el aire por la caída.
Zafiro, solo la observaba con una sonrisa de satisfacción.
- hay, hay, hay, duele, m-me duele mi cuerpo - dijo Sara, con sus ojos apunto de llorar.
- ¡Puh! ¡ha ha ha ha ha ha! ¡Sara, debiste verte, te veías tan chistosa, a espera es cierto! ¡Tú no puedes ver, ha ha ha ha! - Dijo, mientras bajaba de las escaleras riéndose de Sara.
Zafiro, tiene 16 años, su cabello es largo y de color negro, es tan largo que le cubría casi toda la espalda, pesa 55 kg, estatura de 1.66cm, piel blanca, lo que más le caracteriza es su color de ojos azules. Siempre le gusta dirigirse a Sara con un tono burlón y de superioridad. Su cumpleaños es el 19 de abril.
Todos los demás alrededor, se reían de Sara, o solo algunos la observaban sin decir nada. Cada uno de ellos, pasaba de largo de Sara, todos dirigiendo a sus salones.
- Procura no tardarte mucho, Sara - dijo, mientras entraba al salón.
- ¿Do - ¿dónde está mi sombrerito? - dijo Sara levantándose del suelo. - Debo darme prisa, antes de que la maestra llegue al salón.
Sara, buscó en el suelo por unos minutos su sombrero, hasta que su maestra de literatura, la vio de rodillas en el suelo buscando algo.
- Sara, ¿Qué estás haciendo? - preguntó la maestra, mientras observaba a Sara.
- ¡Ah! Ho-hola maestra, estoy buscando mí-mí sombrero. - exclamó, dirigiendo su mirada a la voz de su maestra.
- ¿Un sombrero de pescador? - pregunto la maestra, con la cabeza un poco inclinada.
- S- ¡Sí! Un sombrero de pesador. De casualidad... ¿No lo ve por aquí? - dijo Sara, mientras giraba su cabeza alrededor.
- ¿Mmm? - pensó la maestra, mientras observaba alrededor suyo - ¡Oh! Mira, aquí esta - dijo, mientras caminaba hacia él sombrero.
- ¡Hayyy, que alivio! - dijo Sara, mientras se levantaba y exhalaba de alivio.
- Ten.
La maestra, le da Sara, su sombrero.
- Gracias, maestra - dijo Sara, mientras se ponía su sombrero.
- Ven, date prisa y entra a la clase - dijo, mientras entraba ella al salón.
- Si, maestra - dijo Sara caminando detrás de la maestra.
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Primero que nada, muchas gracias, si llegaste a toparte con mi obra y decidiste tomarte tú tiempo para leerla.
Escribo aquí, para aclarar algunas cosillas, primero que nada.
Cada personaje importante, tendrá su propio dibujo. Ningún dibujo de mis personajes, será sacado de internet y ni será sacado.
Por ejemplo, la foto de la portada es de mi propiedad, no fue sacada de Internet.
Pero, cada dibujo de mis personajes llevará su debido tiempo, sean pacientes por favor.
Eso es todo, espero que mi obra sea de su agrado.
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La Señorita Desafortunada
RomanceSara, una chica que desde muy temprana edad perdió la vista. A causa de ello, toda su vida dio un cambio brusco. Al igual que trayéndole varios problemas a su vida entera. Pero, el mayor de sus problemas siempre ha sido...una única persona.
