Capitulo 1- Arrestado

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Caminaba en la oscura noche junto a él riendo, sobre las caras tontas que ponía para imitar a los profesores de la escuela. Estábamos llegando a su casa, mientras veíamos con dificultad la puerta a lo lejos ya que las calles estaban muy oscuras y solitarias, nos miramos por un segundo y entendimos nuestras intenciones así que con una sonrisa competitiva comenzamos a correr para ver quien llegaba primero a la meta que en ese caso era la puerta. Todavía actuábamos como un par de niños como el primer día que nos conocimos, pero eso era lo que menos nos importaba ya que éramos un par de raros.
Él iba ganando la carrera, pero eso no me impidió seguir corriendo todavía más rápido, íbamos corriendo a la par sin dejar de mirar la meta. Estaba por tocar la puerta cuando sentí el ruido de las sirenas de policía y un auto frenar bruscamente, no entendía lo que sucedía así que busque la mirada de mi amigo, pero él no me miraba si no que miraba preocupado al policía que bajaba del auto, él estaba temblando y estaba pálido como nunca lo había visto. Volví mi mirada al policía que venía corriendo hacia nosotros cuando veo que para otra patrulla. No me había dado cuenta de que estaba temblando, tenía miedo. El hombre se acercó amenazante pero no me miro a mí sino a la persona a mi lado.
-Francisco Sánchez queda arrestado por tráfico de drogas. Tiene el derecho a guardar silencio. Cualquier cosa que diga puede y será usada en su contra en un tribunal de justicia. Tiene el derecho de hablar con un abogado y que un abogado esté presente durante cualquier interrogatorio. Si no puede pagar un abogado, se le asignará uno pagado por el gobierno. ¿Le han quedado claro los derechos previamente mencionados?

El policía saca unas esposas y se las trata de poner, pero cuando lo quiere hacer Francisco sale corriendo, veo que uno de los policías lo persigue hasta que salta encima de él, haciendo que caiga al suelo y poniéndole las esposas. Lo agarran y lo empiezan a llevar hacia la patrulla. Veo que dentro del auto hay otra persona sentada en la parte de atrás, antes no me había dado cuenta y también veo que en el otro vehículo hay dos personas más.
Empecé a recordar momentos con Francisco como el primer día de escuela, ese día nos habíamos conocidos solo porque me caí cuando estábamos por entrar al salón, todos los otros niños se rieron pero él no lo hizo sino que me ayudo a levantarme y a recoger los útiles que se habían caído de mi mochila, todo había comenzado allí en ese salón de clases de paredes amarillas. También recordé cuando me invito a su casa por primera vez, yo tenía 8 años y era una niña solitaria de anteojos y gordita, nadie me invitaba ya que decían que era una ballena y que era rara, él me había ayudado a superar las burlas. Ese día estaba muy feliz y nerviosa, cuando llegue a su casa sus hermanos y su mama me trataron muy bien, no me juzgaron como los demás.

Él había cambiado mi vida, pero ahora se lo estaba llevando un oficial por tráfico de drogas, no podía creer lo que estaba ocurriendo, no podía ser cierto.
Lo miré a los ojos antes de que cerraran la puerta de la patrulla, me miraba con miedo y desesperación, pero yo no hice nada más que quedarme quieta, estaba en shock, él se había ido.

Escuché el ruido de una puerta abrirse detrás de mí, pero no me moví, sino que miraba a lo lejos las patrullas alejarse, mientras me pellizcaba para comprobar que no era un sueño.
-Sara ¿qué ha sido todo ese ruido? ¿algo malo paso? ¿dónde está mi hermano? - logre ver a Santiago el hermano del medio de Francisco, él tenía 16 dos años menos que su hermano. Ellos eran tres hermanos y la menor de ellos era una niña de 8 años.
-Se lo llevaron- hable con un hilo de voz
- ¿Cómo? ¿A dónde se lo llevaron? - pregunto preocupado
-Se lo llevaron las patrullas, debemos apurarnos. Busca la llave del auto y mientras te explico en el camino -dije mientras secaba mis lágrimas.
Se quedó shock por un instante, pero después entro a su casa y salió con una llave en su mano, agarraba a esa llave con fuerza como tratando de liberar lo que sentía.

-Ven, vamos Sara-

Y asi nos dirigimos a la comisaria.

Las rejas que nos separanStories to obsess over. Discover now