-. Oye Bill ¿Qué tal si vamos a una fiesta con los chicos? -. Le pregunte entusiasmada, hace tiempo que no vamos de fiestas todos juntos.
-. Uh, si podría ser buena idea. Déjame les marco -. Asentí mientras comía unas botanas, Bill hablo con cada de unos de ellos, claro que escuche la conversación y al parecer todos podían. Al finalizar la llamada, pregunte.
-. ¿Si pueden?-. El asintió con una sonrisa, emocionada me levante para dejar encima el plato con las botanas-. Sera mejor que te vayas a tu casa a cambiar, no te cambiaras?
-. Si, si. De ahí no vemos, Chantelle, te quiero.- Me dio un abrazo y se fue despidiéndose de nuevo pero agitando la mano.
Sentí el carro de Bill marchándose, así que subí las escaleras para ir a mi cuarto y arreglarme lo mas rápido posible. Decidí ponerme un vestido azul marino, conjunto a unos tacones bajos de un color parecido, tome mi cabello en un tomate dejando unos mechones locos. Maquille mis ojos con un poco de rímel haciendo resaltar mis ojos verdes y para los labios tan solo un poco de labial rojo.
Baje las escaleras, no sin antes tomar mi bolso y las cosas necesarias. Decidí esperar en el sillón mientras miraba cosas en la televisión.
No pasaron mas de 10 minutos cuando sentí el sonido del auto de Bill. Apague el televisor y salí de casa. Camine hasta el auto de Bill, abrí la puerta y me subí.
Bill me observo descaradamente, vi como paso la lengua por sus labios y sonrió coqueto. Sentí como mi piel se puso chinita de los nervios.
-. Te ves muy guapa.- Sonreí con timidez y el solo soltó una risa grave, joder.
-. Gracias, Bill. Tu también lo estas.- Me sonrió antes de arrancar. Durante el trayecto hablamos un poco, fue así hasta que pasamos por los chicos, donde hablamos hasta por los codos.
Al llegar al lugar, el ambiente típico de fiesta invadió todos mis sentidos, sentí una emoción. Como si fuese la primera vez que asisto una fiesta, pero es que claro. Llevaba mas de siete meses sin ir a una.
-.¡Es gigante! .-Dije mirando atónita aquel lugar, todos estábamos frente al lugar mirando impresionados.
-.No más gigante que esto-. Hablo Tom en tono burlón señalando su entrepierna, no pude evitar dejar escapar una risa de mis labios al ver el rostro de desagrado de Gustav.
-Tom, no digas mentiras, eso es como una pasa-. Hablo Bill con tono superior, el mayor lo miro de mala manera pero luego relajo el rostro y su mirada se volvió juguetona.
-. Bill, mejor ni digas nada, Recuerda somos gemelos y se supone que en todo los sentidos somos iguales, iguales.- Recalco mirándolo sonriente, Bill solo negó riendo.
-. ¿Venimos a la fiesta o a escuchar su charla de quien la tiene mas grande?-. Pregunto Georg
-Prefiero entrar a la fiesta.-. Opino Gustav y todos soltamos una risa.
Al entrar al gigante y lujoso lugar, quede cegada por las luces, apenas lograba ver bien el lugar, las luces y la música me hacia no entender lo que sucedía.
-. ¡Esto si es una jodida fiesta!-. Grito Tom.
(...)
Me mantenía aburrida, hace una hora mas o menos. Bill estableció una conversación con una chica rubia, ojos pardos, piel morena y una figura curveada.
-. Bill.- Hable, pero el simplemente ignoro mi llamado y continuo hablando con la chica.- ¡Bill!
-. ¡¿Que quieres!?-. Me grito, simplemente quede estupefacta al escuchar el tono de voz que utilizo, no es que antes no me haya gritado. Pero siento que esta vez no fue igual.
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☆one shot☆ Bill &Tom kaulitz
De TodoPequeñas y diversas historias de los dos gemelos Kaulitz.
