3 meses después de la fiesta de nombre extraño de la heroína humana que salvó a su mundo, todo había vuelto a ser rutina para la competitiva triclope de perfecto cabello magenta.
Aunque por desgracia, esa rutina traía consigo algo que no le agradaba del todo.
Trabajo.
Odiaba aún verse atada a ese forzoso ambiente laboral de atención a cliente.
— ¿Cuanto cuestan las pelotas de grudgby de 200 caracoles?
Y los clientes con deficiencia mental, no le ayudaban en nada.
— No lo sé, déjeme preguntarle a... ¡A 200 caracoles, niño retrasado!
Pese a que eso significaba un cliente menos, Boscha no podía evitar soltar una sonrisa de satisfacción mientras el pequeño infante lloraba e iba a los brazos de su mamá.
Y aún asi, la realidad es que detestaba que su peor humor saliera a flote casi siempre.
Dio un largo suspiro mientras la gente pasaba de un lado a otro, algunos ocasionalmente le miraban con esa cara de pocos amigos y otros simplemente le ignoraban.
De cualquier forma, solo deseaba que terminara el día para finalmente ir a entrenar.
— ¿En algún momento pondrás otra cara?
Esa inconfundible, dulce y amistosa voz, dio a Boscha un soplo de aire fresco, uno que sintió recorrer por todo su cuerpo.
— No, esta es mi cara de siempre, acostúmbrate.
— Yo lo hago, tus clientes no lo creo.
— ¿Y a quien le importan los clientes? — Respondió con desdén, ante la mirada divertida de Willow quien solo giraba los ojos.
— Ya te lo he dicho varias veces, aunque a tu negocio le vaya bien, le iría mejor si pusieras otra cara.
— Pero Willow, las personas me estresan, preguntan tonterías, manosean o patean los artículos pese al letrero que dice no hacerlo. — Siguió dando una larga y bastante detallada lista de problemas que traían sus clientes, hasta que Willow le detuvo. — ¿Lo ves?
— Yo se que son bastante difíciles los clientes, en mi florería he tenido que salvarle el dedo a muchos niños que no saben lo que es una planta come hombres. — Boscha le hizo un gesto con sus manos extendidas y sus ojos totalmente abiertos. — Pero es lo que debemos hacer.
— Si tú lo dices.
Ambas siguieron charlando durante un rato sobre el entrenamiento que tendrían esa tarde, aunque claro, cada una en su propio ambiente.
A Boscha aún le parecía increíble como Willow logró ser profesional incluso antes que ella.
Y aunque no menospreciaba el talento de Willow, ya no más, entendía que, sin su trabajo, podrían haber estado al mismo nivel ahora mismo.
— Así que ¿Las entrañas esmeralda será finalmente el nombre de tu equipo profesional?
— Si, fue algo vergonzoso proponerlo, sin Gus, Hunter ni los demás, me dio pena pensar que alguien podría reírse del nombre.
— Pero me lo dijiste a mi y yo me reí en tu cara.
— Si, pero tú te ríes de muchas cosas, Boscha. — Le dijo la joven de lentes mientras hizo el gesto de entrecerrar sus ojos. — Como sea, al final aceptaron, estaremos pronto en las grandes ligas.
— En verdad me alegra por ti, Park, desde siempre supe que serías la mejor.
— ¿Desde siempre? — Le preguntó mientras se cruzaba de brazos, haciendo a Boscha rascar su cabeza.
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Boschlow week
Fanfictioncómo lo dice el título, esta será una serie de fanfics que haré de la semana. Serán mini historias más que nada para divertirnos en esta bella semana, espero les gusten.
