En un lugar lejano, existio una vez un reinó.
En él un rey, y si amada esposa que tomaba el papel de reina, el rey cumplía con sus responsabilidades y obligaciones como le correspondía al ser el encargado de guiarlos.
Mientras tanto la reina solo tenia que verse bella y delicada, su única responsabilidad y deber era darle un heredero al rey y criarlo, solo eso, por más injusto que suene.
En el castillo había un sin fin de lujos y comida exquisita,pero...de entre todos los cocineros solo una lograba resaltar ante los ojos de la reina y la comida que preparaba era deliciosa.
- quiero ver tu talento, quiero que cocines algo único, algo que no haya probado nunca antes - demando la reina con firmeza hacia la cocinera que su atención logro llamar.
Ella con un leve asentimiento y una sonrisa pasiva en su rostro sin hablar le dijo que sus deseos serían sus órdenes. Y así paso el almuerzo llego y la reina miraba su almuerzo de ese día con indiferencia.
- le seguro que esto nunca antes usted lo provo - dijo la cocina con su tono tranquilo y sereno, parecía una melodía divina, todo su ser era casi angelical con cada movimiento delicado, igual a lucifer.
La reina miro la comida y la bebida que la acompañaba, un vino más rojo que cualquier otro y carne parecida a un filete delgado. Dio el primer bocado y de inmediato sintió la textura balda de afuera para después ser sorprendida por una un poco más densa por dentro, el vino tenia un sabor algo metálico pero aun así le encantó el sabor único.
Día tras día, le cocinaba un platillo delicioso con la carne con la que se maravillo y su acompañante era ese exquisito vino
- quiero ver como consigues esa carne y vino - exigió respuesta la reina, queria saber que era eso que tanto le gustaba
- por supuesto lo haré enseguida - dijo ella, para posteriormente tomar un pequeño objetivo de la mesa y con dicho objeto en mano se hacerco a al único sirviente que había en esa habitación y apuñaló su abdomen.
La sangre macho el piso mientras el criado agarra su abdomen intentando parar el sagrado, callo de rodillas y iba a gritar del horror pero con el mismo objeto con el que lo apuñalaron fue usado para clavar lo en su cara acabando con su vida.
La cocinera le arranco un órgano y con sus manos se lo ofreció a la reina que entró en shock por saber que lo que había estado comiendo era un ser humano.
Ella le sonrió con amabilidad una escena que se vería inocente si no fuera por la sangre empapada en sus manos, cara, brazos y uniforme.
Quería vomitar, quería gritar pero...la comida estaba deliciosa.
YOU ARE READING
rincón del pensamiento
Short Storyeh estado estudiando sobre técnicas de narración, como desarrollar personajes,etc. y para mejor pues se tiene que practicar, un consejo era hacer pequeños escenarios, uno o dos por día, y siento que necesito criticas o consejos sobre los escenarios...
