Era como un capullo, rojita la cara, de pelito negro, rodeada de blanco, igual a una flor. En mis sueños la veía, la añoraba, hablaba con ella, aún no viéndola.
Y he aquí,un día floreci.Y la Princesita brotó, ¡Qué alegría! ¡Qué felicidad!,decian todos. ¿Se parece a quien? ¡Es igual a ti! ¡Qué mona!¡Que linda es!.
Y para mí, es el fruto de mi vivir y el amor que nació y se derrama a chorros cada día que pasa, como una cascada de agua, límpida, suave y tibia.
Y creció y crecio. Más bella es cada hora que transcurre.
Mamá, mami, abro mis ojos y allí está mi amor, esperándome.
