Noche en las calles de Lille

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En la obscuridad de la ciudad mientras el viento rugia trayendo consigo una nueva rafaga helada, una mujer con un perro y sus gato estaban sentados en la calle de Bethune. Los tres observaban con ojos absortos las idas y venidas rapidas de los transuentes.

Con sus abrigos chics, en pareja acurrucados o con la cabeza alta, recta, sin observar a su flanco, como soldados preparandose para su destino, pero siempre con algo en común, evitando observar a Nathalie.

La invisibilidad de la mujer incrementaba aun mas cuando su pequeña lata con la etiqueta de algun conservador se alzaba, y pedia ayuda, ayuda financiera ayuda para alimento, ayuda para protegerse del frio. Uno pensaria por que alguien que necesitaba alimento, asistencia adoptaria mascotas tales como Remy y Pandora.

Mientras otros grupos etnicos la criticarian, pregunandose por que si tan hambrienta estaba la chiquilla no consumía a los animales a su lado.

Sin embargo para la niña que abandono su hogar a los 16 años, el gran pastor aleman y el pequeño siames eran la confirmación de su existencia.

Pasandose los dias sentada al lado de UGC cinema, utilizando esa capa invisible que la cubria de los ojos de los pasantes, pero que la dejaba vulnerable a los elemtos, vulnerable a los sentimiento de soledad.

Remy y Pandora pedian sus caricias, un pedazo o sino todo, de la baguette que Nathalie por suerte encontro en el bote de basura.

Eran sus guardianes, ahuyentadores de la soledad que la acechaba con la promesa de una muerte impercibible.

Y asi a las doce de la noche, como si se tratara de un cuento de handas en las calles desiertas, la pequeña figuera de Nathalie se levantaba, caminando con su sargento y capitan, saludaba, sonreia, a las almas gemelas que pasaban junto a ella, los conocia bien, por nombre, su futuro, pues compartian el mismo, mas su pasado, era algo bien resguardado bajo una bodega en el centro de le "rue nationale" y la llave perdida entre los olores y sonidos diversos de Lille.

Caminando juntos, la obscuridad los engullia, un viejo dirigiendose al metro de "fives" para dormir su ultimo sueño, y Nathalie marchaba hacie el super de Gambetta, durmiendo junto sus protectores bajo carpas y carpas, para esperar el sol de la mañana que prometia un mejor dia, para una joven probre mujer sentada con las manos abiertas, buscand alguien que la acoja, y asi entre esas ensoñacions, Pandora se escabullia entre sus brazos mientras Remy coloca su cabeza sobre su pecho, dejando escapar un gran suspiro de can, y ella cerraba los ojos.

En mi escritorioWhere stories live. Discover now