Desde hace días, había estado pensando en ella. Cada vez que cerraba los ojos, la veía sonriendo, con los ojos brillantes y el cabello alborotado por el viento. No la conocía, pero sentía una extraña conexión con ella.
Un día, mientras caminaba por el parque, la vi sentada en un banco. Estaba sola, con la mirada perdida en el horizonte. Me acerqué lentamente, tratando de no llamar su atención. Me senté en el banco de al lado, dejando un espacio entre nosotros.
Durante un rato, no hablamos. Solo disfrutamos del silencio, del canto de los pájaros y del sonido del viento moviendo las hojas de los árboles. Luego, ella se volteó hacia mí y me sonrió. Fue como si todo el parque desapareciera, como si solo existiéramos ella y yo.
Intercambiamos algunas palabras, pero no era suficiente. Quería conocerla más, saber quién era ella, cuál era su historia. Y entonces, ella habló. Su voz era suave, como el susurro del viento. Me habló de sus sueños, de sus miedos, de lo que le gustaba hacer en su tiempo libre.
Yo la escuchaba atentamente, fascinado por su forma de expresarse. Sus palabras eran como notas musicales que se mezclaban en el aire, creando una melodía perfecta.
Pasamos varias horas hablando, hasta que el sol comenzó a ponerse. Nos despedimos con la promesa de volver a vernos pronto. Yo caminé hacia mi casa, sintiéndome como si estuviera flotando. Había conocido a alguien especial, alguien que había tocado mi corazón con el susurro de sus labios.
Durante los siguientes días, no pude sacarla de mi cabeza. La imaginaba a mi lado, caminando por la ciudad, disfrutando juntos de los pequeños momentos de la vida. Me preguntaba si ella también pensaba en mí, si también había sentido esa extraña conexión entre nosotros.
Fue así como comencé a buscarla, a través de redes sociales, de amigos en común, de cualquier pista que pudiera llevarme a ella. Y finalmente, después de varios días de búsqueda, la encontré. Había algo en ella que me atraía de manera irresistible, algo que no podía explicar.
Desde ese día, nos mantuvimos en contacto, hablando cada vez que podíamos. Y cada vez que hablábamos, sentía como si estuviera en el mismo parque, escuchando el susurro de sus labios. Era algo mágico, algo que nunca antes había experimentado. Y sabía que era solo el comienzo de una historia que prometía ser maravillosa.
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El susurro de tus labios
RomanceCapítulo 1 - "Un encuentro inesperado": Los personajes principales se encuentran en una situación casual. El protagonista queda cautivado por el suave susurro de la voz de la protagonista y ambos sienten una fuerte conexión desde el primer momento. ...
