El molesto sonido de una llamada resonó en sus tímpanos cuando su teléfono comenzó a sonar a las 11 de la mañana aproximadamente, siendo colgada de inmediato y de forma algo brusca por el azabache, maldiciendo para sus adentros a la persona que tuvo la osadía de llamarlo.
Había dormido las supuestas 8 o 10 horas que los médicos recomendaban para tener un buen y saludable descanso, pero aún así se sentía fatigado, cansado, sin ánimos de parar su trasero de aquella vieja cama king size, con el lado izquierdo de la misma vacío. Sin embargo, ya estaba despierto y sabía que no podría volver a dormir por más que lo quisiera, además de que tenía hambre, por lo que comenzó a estirarse un poco y a frotarse la cara con las palmas de sus manos para desperezarse antes de colocarse sus pantuflas y separar por fin ese decadente cuerpo de su lugar de reposo.
A paso lento y sin prisa, el ahora algo canoso azabache bajaba las escaleras de su casa; aún no estaba tan anciano como para depender de un bastón o una silla de ruedas para su movilidad, pero debía admitir que ya no era el mismo jovenzuelo que solía ser años atrás.
Dirigió sus cansados pasos hacia la cocina de la casa, donde encendió la estufa a flama baja; sacó del refrigerador unas tortillas de harina, un poco de queso mozzarella, unos cuantos champiñones y un cuarto de cebolla. Colocó una de las tortillas en un sartén y le esparció un poco del queso encima y esperó a que se fundiese, mientras tanto, el hombre comenzó a cortar con un cuchillo un par de los champiñones y el cuarto de cebolla en cuadritos sobre una vieja tabla de madera en forma de chanchito.
Más pronto que tarde, el queso se hallaba ya gratinado sobre la tortilla, por lo que Quackity tomó un plato de una alacena y con ayuda de una espátula, depositó con cuidado la tortilla en dicho plato. Tras esto, colocó los champiñones y la cebolla dentro del sartén con un chorrito de aceite para sofreír todo, meneando constantemente la mezcla para evitar que se quemara o pegara al sartén. Luego de unos cuantos minutos cocinándose, apagó la estufa, retiró el sartén del fuego y vació su contenido encima del queso y la tortilla que había preparado hace rato; una vez hecho aquello, utilizó la espátula para cerrar la tortilla a la mitad, transformando así su creación en una autentica quesadilla de champiñones muy mexicana con ingredientes gringos, que eran los únicos que tenía al alcance en esas circunstancias.
Después de darle forma a su quesadilla y servirse un vaso de refresco, Quackity fue a sentarse en el comedor de su casa, que se resumía a una mesa y una silla colocada a escasos metros de la cocina; tomó la quesadilla con sus manos y comenzó a comer, acabando luego de unas cuantas mordidas a la quesadilla y unos tragos a su vaso de refresco. Tras esto, se levantó de su silla y fue a dejar sus platos en el fregadero, notando como tenía platos acumulados del día anterior, aunque se propuso a lavarlos más tarde. Y ahora que lo pensaba, hacía ya bastante tiempo que no le daba una limpieza adecuada a toda su casa en general.
Tras dejar sus platos en el fregadero, dirigió sus pasos hacia la sala, sentándose en uno de los dos únicos sillones que decoraba esa parte de la habitación, reclinó un poco el asiento del sillón, encendió la televisión y se puso a mirarla sin mucho interés, cambiando constantemente de canal pues ninguno parecía satisfacerle.
Después de un par de horas sintonizando canal tras canal, Quackity comenzó a notar el ambiente algo solitario y melancólico; se había levantado mucho más triste de lo usual y no entendía el porqué. Si bien era cierto que solía levantarse sin ánimo y de mala gana usualmente, esa mañana en particular se había sentido con un bajón de ánimo terrible. La pequeña indagación de Quackity lo llevó a mirar un calendario colgado al lado de su refrigerador. Y ahí estaba, ese día se encontraba encerrado en un círculo de plumón rojo y la frase "Visita a Karl" escrita con el mismo color. Era el aniversario de un evento sumamente importante para Quackity, por lo que rápidamente subió las escaleras de su casa hasta su habitación, más concretamente a su closet, de donde comenzó a sacar prenda tras prenda de ropa hasta encontrar una camisa de color gris, una gorra negra, un pantalón de mezclilla y un par de zapatillas deportivas del mismo color que la gorra. Se colocó todo el conjunto, se arregló un poco el cabello antes de colocarse la gorra, se perfumó, se lavó los dientes y finalmente recogió su cartera y las llaves de su casa antes de abrir la puerta de su casa con intenciones de salir a realizar el pendiente que tenía programado para ese día.
YOU ARE READING
Amor Inmortal --- Karlnapity One-shot
FanfictionOne-shot basado en el opening de Saint Seiya, la saga de Hades "Amor Inmortal" o "Chikyuggi" como se le nombró en japones. One-shot para el concurso #MCL_OneShot en Twitter organizado por los usuarios @KuroUsagui y @lylida24 Espero que lo disfruten...
