Ojos Sol

17 2 0
                                        

La neblina se disipaba frente a nosotros, trate de contener mi respiración. Sabía que si hablaba, todo se acabaría. Aquí, en este desierto, sus ojos eran lo único que me llenaba de vitalidad. Ni siquiera lo hacía el agua que llevaba conmigo, que por cierto ya no era mucha. Sus ojos, brillantes aún más que la luna que estaba sobre nuestras cabezas, iluminando nuestro destino. Sabía que no sería largo nuestro viaje, todo estaba cada vez más oscuro, la neblina segura en su paso seguía cubriéndonos, se llevaba todo tipo de esperanza que algún día habitó en nuestros nostálgicos corazones. Ya no entendía qué nos pasaba: ¿Quiénes éramos? ¿Qué buscábamos aquí? 

-Quédate - exclamé - quédate conmigo en esta luna llena.

Aún no comprendo qué quise decir en ese momento pero sus ojos color dorado me miraron intensos, aún más si se podía. Él estaba expectante, supongo que tampoco sabía porqué le pedía que se quedara. 

De un momento, una fuerte rafaja nos envolvió, acercándonos cada vez haciendo que nuestras narices rozaran, pensé que el destino nos quería juntos. Sus ojos encandilantes cómo el sol me atraparon, brillaban de una manera extraordinaria.

-¿De dónde eres? - Pregunté, no parecía un ser terrenal. 

-Soy de aquí y de allá, puedo estar en todas partes. Puedo ser mío o puedo pertenecerte. 

Mis labios se entreabrieron, creí no haber escuchado con atención lo que Él me decía. Suspiré y pegué mi frente en su pecho, éste subía y bajaba a un ritmo lento y tranquilo, quería comprobar que estuviera vivo porque no entendía absolutamente nada de lo que éste chico con ojos resplandecientes me transmitía. 

- ¿Por qué estás conmigo? - Exclamé.

- Soy tu protector, siempre que me necesites estaré aquí contigo. Sólo usa esto… - Extendió en mi mano un objeto dorado como sus ojos, tenía forma larga y delgada, como un pequeño lápiz. Dos orificios pequeños en cada punta.

- Es un silbato, ¿Verdad? - La curiosidad me abrazaba pero Él no respondió. 

Mi sueño se esfumó, desperté una vez más y aún sin entender qué era lo que pasaba y porqué siempre soñaba con Él. Cada vez que entraba en el profundo sueño, la historia se repetía y nunca llegaba a una respuesta. Creí estar loca. No sé qué es lo que buscamos juntos pero nuestro destino era así.

Tal vez nos volvamos a encontrar chico de Ojos Sol… 
***

Silencio, era lo único que escuchaba. Mis manos estaban rojizas por el frío invierno que hacía temblar mi esqueleto a su vez. Caminaba abriendo mi paso entre la espesa nieve que cubría como manto inmaculado toda la ciudad. Mi nariz congelada anhelaba un lugar cálido dónde posar mi cuerpo y enredar mis falanges en una taza de café humeante y espumoso.
Te buscaba sin cesar, hasta que el día se hizo noche y mis pestañas escarchas. Te amaba y no lo sabía, no sé que es el amor, Ojos Sol. Anhelo la cálida mirada que me brindaban tus ojos dorados, me sentía en paz cuando ellos se posaban en los míos.
-¿Dónde estás?- dije tiritando pero tu dulce voz nunca llegó a mis oídos.
Estaba a cinco pasos de mi hogar, creí que ibas a aparecer. Pero dándome la vuelta solo ví la penumbra de una noche estrellada. Admiré las estrellas en tu ausencia, no tan brillantes como tus ojos color sol. En ese momento recordé tu silbato, lo saqué de mi bolsillo trasero y empecé a soplar, soplar y soplar; su sonido era celestial pero tú nunca llegaste. Prometiste estar ahí cuando te necesitase pero nunca fue así Ojos Sol…
***

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Mar 15, 2023 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

shorts Stories to obsess over. Discover now