19. La mejor cita

557 41 0
                                        

Pasar otro cumpleaños junto a Mir es el mejor regalo que la vida me puede dar.

—Me pregunto qué tipo de día me ofrecerás hoy —dije, curiosa.

—No esperes demasiado —respondió con una sonrisa.

—Estoy emocionada.

—De verdad, no es la gran cosa.

—Dime... ¿A dónde me vas a llevar?

—Solo ven conmigo, ¿sí? Es una sorpresa.

—¡Ya sé! Me llevarás a un parque temático, ¿verdad? —adiviné, sintiendo la adrenalina.

—Así es... ¿Cómo adivinaste?

Caminamos tomados de la mano hacia el parque. Me conmovía que Mir me llevara a un lugar lleno de gente, sabiendo que a él no le gusta la multitud, solo para hacerme feliz.

Al llegar a la entrada, la emoción se me cayó al suelo. Un letrero anunciaba que el parque estaría cerrado por mal funcionamiento.

—Está cerrado. ¿Qué hacemos ahora? —pregunté, sintiéndome desanimada.

—No lo sé. Tenía la esperanza de pasar un día tranquilo mientras tú jugabas —dijo Mir, rascándose la cabeza.

—¡¿Qué?! ¿Lo tenías planeado así? ¿Acaso crees que soy una niña? —exclamé, un poco molesta.

—Solo es una broma, no te enojes. ¿Tienes hambre?

—Un poco... —respondí, aún haciendo pucheros.

Una comida con sorpresas

—¿Qué se te antoja comer? —preguntó Mir.

—No me preguntes a mí, ¡es mi regalo de cumpleaños! —reclamé.

—Ok... Entonces vamos allá —señaló un pequeño restaurante.

El lugar parecía tranquilo y sin mucha gente, así que decidimos entrar. Sin embargo, la comida no era buena y el servicio dejaba mucho que desear. Incluso vi una cucaracha cerca de mi silla. Mir lo notó, tomó mi mano y salimos del lugar sin probar un solo bocado.

—¡Todavía tengo hambre! —dije, mientras mi estómago rugía.

—Sí, creo que no fue el mejor lugar para comer.

Era la hora pico y todos los restaurantes estaban llenos. Parecía que la suerte no estaba de nuestro lado.

—Comamos algo rápido entonces —sugerí.

—¿Segura?

—Sí, no me molesta comer hamburguesas en mi cumpleaños.

Nos sentamos en un pequeño jardín y disfrutamos de las hamburguesas más ricas que he probado. Tal vez lo que las hacía tan especiales era la compañía de la persona que más quiero.

La aventura continúa

—Después de comer, ¿te gustaría ir al cine? —preguntó Mir.

—¡Sí, vamos ya! —dije, devorando el último bocado.

—¿Comedia o acción?

—Mmm... romance. Así podemos ser cariñosos —dije, riendo.

—No, por favor. Quiero concentrarme en la película —respondió, depositando un pequeño beso en mi frente.

Subimos al ascensor, el cual se detuvo unos pisos más arriba.

—Se detuvo, ¿qué vamos a hacer? —dije, sintiendo un nudo en la garganta.

—No sé... Trataré de comunicarme con el servicio técnico —dijo Mir, intentando mantener la calma.

—Me pregunto cuánto tiempo va a tomar esto.

—¿Estás asustada? —preguntó, notando mi ansiedad.

—Esto es aterrador. ¿Qué voy a hacer? No me gustan los lugares pequeños —confesé.

Mir me abrazó para tranquilizarme, y yo me aferré a su cuerpo para evitar llorar.

—¿Acaso mi cumpleaños está maldito? —susurré.

—Claro que no, solo es una mala coincidencia —respondió, besando mi cabello.

—Hagamos un juego de palabras para distraernos.

—Ok, tú empieza.

A decir verdad, ambos somos bastante poéticos con los juegos de palabras, así que lo dejamos a los pocos minutos. Mir intentó hacer de todo para mantenerme distraída y que no pensara en la situación. Fue un día lleno de imprevistos, pero al final, lo único que importó fue que lo pasamos juntos.

Mi Novio Perfecto  [Mir y tu] mblaqWhere stories live. Discover now