La poderosa Emma creía tenerlo todo a sus pies. Alta, ojos azules, cabello castaño y piel pálida. Era hermosa, Emma hermosa.
Y aunque aquella dama lo tenía todo, no era más que cosas superficiales.
Con el corazón roto caminaba las calles, tratando de sostener su propia esencia. Le faltaba ser amada.
Su primera ruptura la acabo por completo. Creía que amaba. Que él la amaba, lo parecía, pero solo eso. En cuanto él se alejó, ella perdió hasta lo que más le importaba.
Su dignidad.
Y es que se había rebajado a tanto...
No fue que hasta más de un año llegó a darse cuenta de que amarlo a él ya no era importante. Aún así, le dolía saber que el sentimiento ya desaparecía lentamente.
Lo dejó de amar. Que nunca más volvería a su forma de ser mientras amaba. Bifurcaria las dos caras de su vida. Encerraria a la de emociones.
Pero Emma, Emma, Emma. Destinada a amar a quien no debía, a ser siempre la última opción.
¿Porque tenía que fijar su corazón en el?
Entonces él no tenía la aquiescencia de tomar su corazón y lastimar a Emma.
Él era una atrozidad. La maldad pura en vida. El significado de antagónico para ella.
Y aunque al principio Emma creía que lo que habían creado era unico y lleno de magia, se confundió como jamás lo hizo.
Dió corazón, recibió navajas.
Lo oculto de todo esto era que Emma sabía a la perfección que él no la amaría, y ella sabiéndolo se lanzó al precipicio y entregó su alma. Sabía que terminaría mal. Sabía que le romperían de nuevo el corazón. Sabía que él le mentía en la cara cuando le decía "Te quiero"
¿Entonces porque lo hizo?
No lo sé. Emma tiene la respuesta, y no quiere tomar voz para decirlo.
Y de nuevo está ahí. Sentada en su esquina favorita. Mirando las paredes, cada cosa. Pensando en que las personas merecen todo su odio y desprecio. Amando y odiando. Deseando ser otra persona. Ahí está Emma. No sintiendo nada. No amando nada. Ya son unas cuantas semanas desde que se ha superado a sí misma. Viste elegante, piensa correctamente, pero vive sin vivir.
Emma espera encontrar el armisticio de tanto vacío.
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El rincón de Anxiety
Short StoryMicrorrelatos. Porque las historias cortas son más largas si usas tu imaginación. - - - - T.C.
