Prólogo

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Noche oscura, calles vacías con algunas personas caminando entre las tenues luces de los faroles, sonidos de los carros al pasar, música de los clubes donde adolescentes y adultos visitan para pasarla bien o desahogarse un rato. Edificios con empleados con trabajo de doble turno, turnos de noche o mucho trabajo para el siguiente día, hoteles con vacantes y llenos, callejones tranquilos y peligrosos en uno de ésos callejones, un ladrón se encontraba amenazando a una civil con arma en mano para quitarle todo lo que tiene y algo más...

- Déjeme en paz! *decía la mujer con claro temor en sus ojos cristalinos, ya que las ganas de llorar se avecinan*.

-No llores muñeca sólo dame tus cosas y tal vez salgas ilesa de esto, *decía el hombre con una sonrisa sarcástica en su rostro la cual mostraba sus dientes amarillos y algo deformados*, vamos no te hare daño si cooperas conmigo. *decía mientras hacía un encogimiento de hombros mientras alzaba el arma en mano*.

-Sólo quiero irme a casa no quiero problemas... *decía la mujer dejando salir algunas lágrimas de sus ojos*.

A lo que el hombre se acercaba a la mujer, ella retrocedía hasta chocar su espalda contra un muro de ladrillo, estaba atrapada y el hombre se acercaba aun más con una sonrisa maliciosa en su rostro. La mujer cerró con fuerza sus ojos llorosos esperando lo peor, pero no pasa nada y no escucha nada, así que abrió los ojos lentamente y vio al hombre tendido en el suelo con un charco de sangre a su lado giro su vista al frente y vio a una chica de espaldas de peli-blanco, con ropa oscura y algo brillante en su mano izquierda, lo que parecía ser un cuchillo.

La chica se gira y mira a la mujer, quién volvió asentir miedo y pánico, la chica da pasos lentos acercándose a la mujer, cuando se acerca la mujer puede divisar la de mejor manera. La chica era de piel claro, traía una chaqueta oscura al igual que sus pantalones y zapatos, un cuchillo en su mano izquierda, su rostro medio tapado con un tapabocas negro, ojos platinados pareciera que trajera lentes de contacto de lo claro que eran. Cuando se acerca completamente a la mujer, está cae al suelo por el temblar de sus piernas, la chica se arrodilla frente a ella.




-No me haga daño...por favor... *con voz quebradiza y baja*

La chica le observa fijamente y acerca su mano derecha a la cabeza de la mujer, a quién se le va la respiración por unos instantes, viendo a la chica con súplica.

-Tranquila ése tipo ya no va a lastimar a nadie más, escuchaste? *la mujer sólo asiente* bien ahora vete a tu hogar y no mires atrás. Entendido? *la mujer vuelve a asentir* bueno vete ya.


La chica se levanta y la mujer con algo de torpeza le da una última mirada a la chica y le dice un "gracias", para empezar a correr con todas sus fuerzas, la chica en cambio ve como la mujer se aleja, para luego ella salir del callejón dejando el cuerpo del hombre hay tirado. Al salir un par de hombres altos se les acerca y ella se queda viéndolos hasta ponerse enfrente de esta.



-terminaste de jugar? *pregunta uno de los hombres con voz gruesa a lo que la chica se quita el cubre bocas y les sonríe sarcásticamente*

-Solo salve a una mujer de casi ser violada, *la chica se cruza de brazos* además hubiera sido divertido de no ser porque el tipo estaba intoxicado con droga.

-Nunca cambias cierto. *dice el otro hombre soltando una pequeña carcajada* sabes que no todos son sanos.

-Si ya se. *suelta un resoplido des cruzándose de brazos* vámonos el jefe nos espera. *comienza a caminar en dirección opuesta a los hombres*

-Oye! Espera! *grita siguiendo a pasos acelerados a la chica, mientras el otro hombre le seguía desde atrás también*



La chica seguía caminando mientras los dos hombres caminaban tras ella por las frías calles de la noche, cruzaron veredas pasando a los lados de los edificios. Algunas de las personas que se cruzaban por su camino los veían como ladrones o de mafia, por como vestían sus ropas oscuras de actitud sería y sin ninguna expresión, ignorando eso ellos seguían su camino hasta llegar aun edificio abandonado, él cual estaba lleno de suciedad con algunas ventanas rotas y puertas reforzadas para que nadie entre, con algunos grafitis, los dos hombres más la chica entraron por un callejón para llegar atrás del edificio en la puerta trasera, la chica toca la puerta cuatro veces y esta es abierta. Ellos entran directamente al lugar donde habían más personas alrededor mujeres y hombres que estaban ocupados en sus asuntos y otros sólo charlaban entre si. Los tres chicos al terminar de entrar algunos les saludan amistosamente y otros por respeto.

-Oye, *llama el hombre a la chica y ella se gira a verle haciendo un sonido de que prosiguiera hablando* Estaremos con los demás, tú ve a ver al jefe.

-De acuerdo, nos vemos luego. *dice la chica despidiéndose de ambos, a lo que los hombres se retiran a otro lado*



Luego de eso, ella empieza a caminar hacía una puerta que llevaba a lo que era un sótano del edificio, abre la puerta y baja unas escaleras en donde se proyectaba una luz que iluminaba todo el sótano, también se encontraban personas pero eran más que las anteriormente mencionadas, prácticamente eran el doble charlaban, bebían pero muy pocos lo hacían, la chica se en caminó entre toda la gente hasta llegar a lo que era la oficina de su jefe, tras tocar la puerta y no escuchar nada decide entrar por si misma. Al entrar hay como ocho personas sentadas conversando en los dos sofás, mientras que el jefe estaba sentado en su escritorio escuchándolos él levanta su vista a la puerta y ve a la chica parada enfrente y le hace un gesto para que se acerque ella acata la señal y se acerca al escritorio pasando entremedio de las personas quienes notan su presencia y dejan de hablar, la chica se pone en el lado derecho del escritorio observando a todos con un semblante serio. El jefe se levanta y pide que todos se retiren de la oficina todos obedecen y uno por uno salen de la oficina cerrando la puerta él jefe suelta un suspiro frustrado.



-Pasó algo interesante últimamente? *pregunta la chica observando al hombre*

-"Qué no a pasado", querrás decir *dice el hombre frotándose las sienes. El hombre era de piel medio bronceada, ojos marrones, cabello negro peinado hacía atrás, un piercing en el labio y orejas que en vez de hacerlo lucir mal, lo hacía lucir misterioso, chaqueta de cuero, camisa sin mangas con cuello de tortuga, jeans de un azul oscuro y botas militares*

-A donde tan bien vestido? *dice la chica de forma juguetona*

-No es de tu incumbencia, *la chica levanta las manos en forma de rendición* en fin. Al parecer el bando enemigo quiere matar y fingir ser uno de nosotros para poder infiltrarse, así que tendremos que mejorar la seguridad del lugar y el de entrada, para detectar cual es el falso e interrogado. *pone sus codos sobre el escritorio apoyando su mentón en su manos entrelazadas*

-En computación podrían un reconocimiento de ADN para así detectar al infiltrado en un dos por tres. *se pone en frente del escritorio y apoya sus manos en este *Aunque tome un tiempo, deberíamos intentar.

-De acuerdo, habla con computación. Aparte tenemos un trabajo para esta noche *se recuesta de su silla mirando a la chica* y quiero que tú lo mates Assassin Secret.

-Cuenta con eso. *sonrie mostrando sus afilados colmillos*

.+*Amy Blats*+.Stories to obsess over. Discover now