Ahí me encontraba yo saliendo de casa de mi ex con las maletas echas y con ganas de no volver nunca más.
Sabía que me estaban vigilando dos gigantes ojos, más sin embargo no me deje intimidar metí lo más que pude a mis bolsas y esperé con impaciencia el taxi que me llevaría a la libertad que tanto había añorado.
A mí mente llegaron pequeños flashbacks de momentos en donde Ricardo me había echo sufrir humillaciones, y momentos desagradables. Eso me hizo querer irme lo más rápido posible. No se si era yo quien estaba desesperada por irme o verdaderamente el taxi que había pedido se estaba demorando más de la cuenta.
Revisé mi celular y vi que tenía nuevos mensajes en mi WhatsApp, de un número desconocido. Al puchar el chat me di cuenta que era el número de Doña Brisa, o Brisa como muchos le decían. Ella era quien me iba acoger en su casa.
La amiga de mi madre, quién sin pensarlo dos veces me habia extendido la mano. Y me estaba dando la oportunidad de vivir en su hogar. Yo a ella le había perdido el rastro casi durante dos años que por tonterías de Ricardo le había agarrado coraje.
Mire lo que decía el mensaje y te respondí.
* Hola pequeña, soy Brisa este es mi número agregame para poder platicar, ¿ya vas a tomar el bus ó apenas?* ✓✓
Conteste que apenas agarraría el taxi para mí casa y de ahí me iría para la terminal.
*Cómo en dos horas estaré abordando el bus * - enviado ✓✓
Iba decirle algo más pero el claxon de un carro me saco de mis pensamientos. Era el taxi que por fin había decidído llegar.
Ni dos veces subí junto al taxista mis maletas y demás cosas, y viendo hacia la salida de esa casa donde tantos momentos tristes me sucedieron pero también al comienzo, bonitos. Mire hacia delante y deje el pasado atrás.
Poco sabía que desde el momento que pisará esa casa mi vida tomaría un giro de 360°
Rumbo a mi casa solo pensaba este es el cambio del que tanto suplique a la vida. No tome noción del tiempo solo empecé a reconocer el camino a mi casa, cuando me di cuenta ya estaba frente a mi anterior domicilio. Baje mis cosa le pagué al taxista y toque la puerta de madera.
En menos de un minuto ya tenía a mi madre del otro lado recibiendo me y brindando me un abrazo gigante. Entre y deje mis cosas empecé a sacar lo que dejaria y guardar lo que llevaría conmigo. Al final termine con dos maletas hechas para acompañarme, en mi nueva vida. No sabía que pasaría pero tenía fé en qué sería algo bueno.
Me despedí de todos mis familiares mi madre mi tía dulce. Que era más como una abuela para mí de mi hermano Eduardo, mi sobrina Naidelyn
Tome mis maletas y con mi madre salimos rumbo a la terminal.
Al llegar a la terminal compré mi boleto y me despedí de mi mamá le dije que me iría. Pero que la amaba mucho y que no se olvidará de mi.
Tome mis cosas y me diriji hacía el autobús. Me senté en mi lugar y me dormí solo quería despertar y no sentir nada.
Así dejaba Isla Quevedo. Atrás.
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VIVIENDO CON UN ADOLENCENTE 💫
Teen FictionLarey Thomson tiene que cambiar de vida de ciudad trabajo y casa por supuesto. Nunca imagino que iba a volver a convivir con una vieja amiga de su madre y mucho menos qué se mudara a otra ciudad para irse a vivir con ella, larey está apenas saliendo...
