… hace mucho no me sentía así. Mi corazón late rápido y mi cabeza va a mil. Sin embargo, me siento tranquila. De repente, no puedo parar de sonreír y siento una reconfortante calidez. Ahora me siento un poco nostálgica y todo parece doler menos.
Agradezco la brisa que me envuelve y los rayos de sol que me rodean. Agradezco este momento. Pero lo que más agradezco es esta sensación porque, después de todo, me siento feliz.
