"- ¿Ahora quien es la mosquita muerta? - masculló apretando el gatillo.- Nos vemos en el infierno, puta.- y disparó, atravesando la cabeza de..."
Lo hemos perdido todo, el amor se ha ido...ha ganado ella...ahora esto no es divertido... lo hemos perdido todo, el amor se ha ido...Mercedes le trajo una taza de tila. Martina seguía llorando, sin calmarse, con unos sollozos ahogados, de puro dolor. Nunca hubiera creído que si Jorge le ponía los cuernos... se sentiría tan mal.
- Cariño... - la tranquilizó Mercedes. - tomate esta tila, te relajará un poco.
Martina cogió la taza. Dio un grito, se tenía que desahogar ¡mierda! Mercedes suspiró. No se quejó, ni se opuso. Tampoco sabía lo que se sentía, pero Martina estaba muy mal. Sentimos la magia, y esto es trágico...No pudiste contener tus manos, para ti... Siento que nuestro mundo se ha infectado... y como de alguna manera me dejaste olvidada... Hemos visto que nuestras vidas han cambiado, cariño... me perdiste.
- No me lo puedo creer... - una pequeña gotita salpicó en el color amarillento de la tila. Las lágrimas no paraban de caer por el rostro de ella. - le dije... que confiaba en él... y aún así...
- Shh... cálmate... no me tienes que dar explicaciones... ha sido un idiota, eso es todo... tu no mereces estar de este modo...-Mercedes tenía razón. Y mientras intentaba que la tila pasara por su garganta - porque tenía el estómago bien cerrado... - seguía recordando aquella canción de Christina... Ahora sé que lo sientes, y éramos cariñosos... pero elegiste la lujuria... cuando me engañaste... y te arrepentirás..., pero es demasiado tarde; ¿Cómo voy a confiar a ti otra vez?
Jorge daba vueltas en la cama. No había comido, no le pasaba la comida por el cuello. La almohada estaba húmeda. Era la primera vez que lloraba por una mujer. Era la primera vez que lloraba. Aún así, se había emocionado cuando Martina perdió la virginidad con él. Pero nunca había llorado así. Y se sentía mal, muy mal. Aquella jodida almohada olía a ella, a su perfume, a su pelo. Y entonces Jorge se dio cuenta de lo que había hecho. Había perdido a la persona más importante de su vida. Pero la iba a recuperar, fuera como fuera. Se levantó, dejando en esa jodida cama los recuerdos que Stephie le había hecho revivir. Y esta vez, iba a enterrarlos. Para siempre. Debía pensar dónde podría estar Martina. La conocía perfectamente para saber que su mejor amiga era Mercedes. Jorge se dio cuenta de que frente a su casa aún estaba el coche de Stephie. Se acercó. ¿No se había ido aún? No vio a nadie. Solo algo de cargamento en el asiento del copiloto. Algunas balas y cintas de armas.
- Mierda. - masculló Jorge. - ¡Mierda!
Se fue a toda prisa hacía su garaje, cargó con su querido subfusil con silenciador y se montó en su MTT Turbine. Poniéndose el casco a toda prisa, cogiendo los doscientos quilómetros por hora en menos de un minuto. Un frenazo quedó marcado en el asfalto de la carretera. Cuando Martina no podía dormir se iba a su clínica a trabajar. Aún que fuera de noche... o quizás la madrugada. Eran ya tocadas la una de la mañana. Si no estaba allí, iría directo hacia a casa de Mercedes. Pero sabía cuáles eran las intenciones de Stephie antes de irse a Rusia. Y para nada lo permitiría. Para nada. Protegería a Martina a muerte. Se dio cuenta de que la puerta estaba abierta. Entró sin pensárselo dos veces. El pasillo estaba oscuro. A cualquier persona normal le hubiera dado un poco de miedo entrar allí. Pero no a Jorge. Cargó su subfusil, preparándolo, mientras se dirigía hacia el despacho de Martina. El único sitio donde había luz. Entró sin pensárselo dos veces. Martina estaba sentada en su escritorio, pasando algunas cosas a ordenador. Él miró a su alrededor, intentando buscar algo. Si se hubiera equivocado... Martina lo odiaría aun más...
- ¿Qué mierda haces aquí? - dijo ella, frunciendo el ceño.
- No son horas de trabajar, cariño. - le dijo Jorge, apoyando los brazos sobre la mesa. - vine porque Stephie quiere...
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Protegeme 2 - Jortini (hot)
RandomJorge Blanco el agente con la misión de proteger a Martina Stoessel, ahora su novia, ambos piensan que la misión ha terminado pero no es así, nuevos problemas vendrán a ellos, nuevas personas, secretos revelados y más. ¿acompañaras a Jorge y a Mart...
