12 años antes...
Estuvo lloviendo toda la noche. El verano llega a su fin y el curso escolar empezó. Una niña muy pequeña, de unos 6 años talvez anda por la acera. Con un abrigo y mochila color rosa, y su cabello café que se eleva cada vez que salta un charco. La escuela queda a unas 5 cuadras de casa, pero ella toma un pequeño desvío.
Los niños son muy crueles a esta edad, y sobre todo con alguien que luce diferente a ellos. Grace padece de miopía, y a razón de ello usa gafas que combinadas con sus pecas la vuelve irresistible para los abusones. La pequeña es muy lista, y toma otra calle para evitar a los abusones del parque. Se detiene cuando al doblar una esquina su cuerpecito impacta contra algo más grande y la hace caer sentada sobre un charco.
Acomodándose las gafas que se torcieron con el golpe, ella mira hacia arriba. Una barriga enorme fue lo primero que vió, así que miró más arriba para enfocar al dueño.
- ¡Ja! Te pillé "mosquito" - Se burló el niño regordete que estaba parado frente a ella-.
Es Philips, uno de los abusones que vive molestándola. Es de su misma edad, pero más grande y fuerte por lo que ella no podría hacer nada para defenderse.
- ¡Ay no! Caíste en un charco, ¿quieres ayuda? - Habló éste tendiéndole la mano-.
Grace la tomó, y al hacer fuerza para levantarse el niño la retiró rápidamente, provocando que volviera a caer. Con lágrimas en los ojos se levantó por su cuenta.
-Jajajaja, ¡dame eso! -Le quitó las gafas y las levantó sobre su cabeza para que la niña no las alcanzara-.
- ¡Devuélvemelas Philips, por favor! -La pobre niña da saltitos tratando de tomar sus gafas, pero está muy alto. - ¡Dámelas Phil, yaaa!
Las lágrimas empezaron a correr por sus mejillas y su voz se entrecorta al hablar.
- Ya, está bien. Te las devolveré. ¡Pero...! A cambio me darás tu dinero del almuerzo.
No vaciló en meter una mano en el bolsillo izquierdo de su abrigo y sacar el dinero. Philips tomó el dinero, lo miró en su mano unos segundos, y procedió a tirar las gafas al suelo, dándoles un par de pisotones luego.
- ¡Noooo! Teníamos un trato....
- Jajajaja. - El gordito reía a carcajadas-.
- Ey...
Otro niño apareció de la nada. Es de la misma altura, pero más delgado. Solamente habló, y apenas captó la atención de Philips le asestó un puñetazo en la nariz. El gordito retrocedió dos pasos, recostándose a la valla tras de si. Le salía sangre de la nariz, al tocarse y ver el líquido rojo en sus dedos echó a correr, llorando.
- Toma. -Le tendió el dinero a la niña que había parado de llorar, y ahora le miraba con brillo en los ojos.
- Falta la mitad. -Y ese brillo se apagó-.
- Tomaré eso como pago, te acabo de salvar. -Habló el niño en tono cortante-.
Y sin decir más, continuó su camino a la escuela. Grace está decepcionada. No es como el caballero de los cuentos que le leía su mamá. Pero tuvo una idea
- ¿Que haces?
- Voy a la escuela. - Respondió la niña que andaba en saltos-.
- Digo que porqué vas a mi lado.
- Para sobrevivir obviamente, nadie se meterá conmigo si me ven al lado tuyo.
El niño negó con la cabeza, pero continuó caminando sin darle mucha importancia.
- Me llamo Grace, por cierto. -Se presentó ella-.
- Archie.
Actualidad...
- ¿Me alcanzas las papas? -Archie estiró el brazo señalando la bolsa junto a los cojines-.
- ¿Y que llenes mi cama de migajas? No gracias. Si quieres ven a comerlas en el suelo. - Dió dos golpecitos en el cojín a su lado-.
- Olvídalo, ya no quiero. -Retiró el brazo usándolo ahora para jugar con el cabello de la chica-.
- Idiota.
- Mosquito.
- ¡No me llames así! -Se quejó la chica apartando la mano que jugaba con su cabello-. -Ten, cállate un rato que quiero escuchar esto.
Le alcanzó una lata de soda esperando que así la dejara ver la película en paz. Llevan todo el día en la habitación a oscuras, con películas y comida basura. Solo quedan dos semanas del verano y hay que aprovecharlas.
- Ni que fuera buena. -Empezó a beberse el refresco aspirando aire a la vez, causando un fuerte ruido muy molesto-.
- Amo las películas de Marvel, y si no te gustaran no habrías pasado 9 horas en ésta... ay, ¡¿Podrías dejar de hacer eso?! -Gritó ésta vez más fuerte. No está enojada de verdad, pero le gusta formar dramas-.
- Okay, okay, calma fiera -Dejó la lata de refresco en el suelo-. Saldré a fumarme un cigarrillo.
- No es necesario que te vallas, solo hazlo en un rincón. Tampoco es la primera vez que me haces respirar eso.
Archie se levantó de la cama y fue hacia la ventana. Sacó un cigarro de su caja y lo prendió. Después de un par de caladas apartó un poco la cortina para mirar hacia afuera.
- ¡Cierra eso! - Volvió a regañarlo-.
- Eres terrible cuando estás con la regla. No se como tu novio te soporta.
Ahora Grace dió pausa a la película y se giró para mirarlo.
- Primero, no estoy con la regla. Y segundo, no tengo novio.
- Qué bien por lo primero, pero lo segundo... -Se detuvo un instante observando el cigarrillo encendido en su mano, para luego mirarla a ella con el ceño fruncido y los ojos entrecerrados, hablando en tono de lástima-. Lo segundo es triste amiga, necesitas un novio urgentemente.
- ¡Lo tuviera si no ahuyentaras a todos los chicos que se me acercan! -Ahora su tono es dramático-.
- Te protejo de idiotas y babosos, no dejaré que seas una más en la lista para algún ligón del instituto. Además ésto lo empezaste tu, ¿recuerdas? Tu decidiste seguirme. -Dió una calada profunda al cigarro-.
-Awwww, lo sé. Solo estoy bromeando... -Se levantó y caminó hacia el con los brazos abiertos-. Dame un abrazo Best F...
-¡Ey! No, quita -le echó el humo en la cara y usó la distracción para tratar de esquivarla, pero no funcionó-.
