Pregunta 17:

34 2 6
                                        

17

Si tuvieras mi edad, ¿te gustaría ser mi amiga? Parte 2

Él me ha estado viendo fijamente y me sonríe al ver que lo he reconocido.

--Mateo, ¿Qué haces aquí? – pregunto y es la pregunta más estúpida ya que es evidente que vino a la reunión.

--Hola, ¿Cómo estás? – dice ofreciéndome una sonrisa.

--Disculpa, ¿bien y tú? – dijo siendo cortes.

--Bien, veo que viniste esta vez; ven vamos a sentarnos – me agarra la mano y me lleva a unas banca siempre soñé como se sentiría tener sus manos en las mías pero solo siento que está caliente nada más.

Cuando estamos sentados me siento un poco nerviosa no por él sino por lo que pueda preguntar.

--Bueno, contestano tú primera pregunta supongo que hice lo mismo que tú escapar pero, de que o quien escapas esta vez – dice interrogándome con su intensa mirada o al parecer me ha estado siguiendo.

--Escapo de todos y de nadie –dijo para mí misma así que cambio mi respuesta – Rachell – susurro.

--Rachell – dice desconcertado -- ¿Por qué escapas de ella? –inquiere curioso.

No sé si contarle pero creo que es momento de bajar las defensas realmente con alguien sobre todo con él ya que es parte de la ecuación. Además veo que necesita una explicación.

--Al parecer Rachell no está muy contenta de que yo esté aquí la verdad no sé porque le molesta no es como si pudiera elegir quien entra y quién no. Además, me dijo que era buena enterrando al pasado o algo así – le dijo si mirarlo a los ojos para que no vea como me afecta realmente esta situación.

--No puedo creer que ella diga algo así – dice molesto pero a este que le pasa la que debería estar molesta soy yo.

--Crees que estoy mintiendo – lo veo a los ojos y ellos me confirma que de verdad cree que miento pero ¿porque? – es eso verdad, no puedo creer esto; tú fuiste el que pregunto—dijo sarcásticamente.

--No es eso – dice agachando la mirada.

--Entonces que putas mierdas es – estoy a punto de explotar y al parecer se asustó de mi arrebato al parecer estoy algo voluble, porque se levanta.

--Oye, no creo que seas una mentirosa pero Rachell es mi prometida y ella no es así—que mierda dijo Rachell su prometida, creo que estoy en shock porque Mateo me habla.

--Oye, ¿estás bien? – su voz suena preocupada, al parecer llevo algunos segundos sin decir nada.

--No puedo creer que sea tu prometida –cosa que de verdad siento —por eso me dijo eso—lo susurro para mí pero, al parecer Mateo me escucho.

--¿Ustedes de que más hablaron? –como decidí ser sincera le dijo todo.

--Ya sé porque ella no me quiere aquí – todo tiene sentido bueno no todo ya que yo no soy una amenaza, lo miro a los ojos esperando que escuche bien y no me haga repetirlo – a mí me gustabas Mateo y mucho.

Eso no se lo esperaba, se sienta y pone sus codos sobre sus rodillas, veo que no me cree pero al ver que no me rio se pone serio, esto es algo que yo había ocultado por tanto tiempo, creó que es el momento de que lo sepa.

--Desde que fuimos compañeros en cuarto grado hasta mi primer año en el colegio, nunca te lo dije porque tenía miedo a perderte – susurro lo último- aunque es estúpido porque yo nunca te tuve; cada vez que me hablabas o me sonreías me sentía feliz y cuando me insultabas o peleábamos quería que te atropellara un tren aunque no realmente ya que eso me dolería; simplemente te quería.

Diario para mamáWhere stories live. Discover now