El aire frío siempre ayuda a despejar las dudas y yo tenía muchas. Llevaba algunas noches sin dormir, decidida a escribir algo que valiera la pena, pero aún ahora, no estoy segura de haberlo conseguido.
Cansada de tantas inseguridades me puse en pie y salí a la calle en busca de inspiración o confianza, pero esa noche no me encontraría lo que esperaba; en cambio, descubrí un extraño camino en la oscuridad.
A veces tantas luces ciegan, es lo que pasa cuando tantas te acogen con su brillo artificial. Esa noche las calles estaban tan iluminadas que parecían ahuyentar la oscuridad, aunque fuera tan sólo una fachada. Después de tanto andar me descubrí siendo acechada por una de las tantas sombras que producían las luces. Me seguía como un perro a su amo, en algún momento me alcanzó y detuvo mi caminar. Cuando miré a su encuentro no había nadie, la calle estaba prácticamente vacía y al detenerme pude escuchar lo que les voy a contar:
Once historias bajo un cielo nocturno sin estrellas y sin luna, pero falsamente iluminada por bombillas. En medio de una ciudad parcialmente dormida, escuché algo que comenzó como un murmullo y que lentamente fue cobrando sentido para mí.
Si a eso se le puede llamar inspiración, la conseguí, aunque más tarde comprendería que tuve que mirar a los ojos a algo de lo que había tratado de huir por tanto tiempo y ahora descubría que por mucho que corriera ella me alcanzaría.
Así que volví a casa sabiendo quien me acompañaba, podía escuchar sus pasos detrás de mí y sentía su mirada escondida entre las sombras, ¿por cuánto tiempo había esperado a que la mirara? No lo sé, pero por las siguientes doce noches, no sólo la miraría sino que estaba dispuesta a enfrentarla.
Y escribí, aún si la luna estaba en mi contra, aún cuando la luz se perdía en la más densa oscuridad. Escribí guiada por la voz de una sombra.
Bienvenidxs a once noches sin luna
CZYTASZ
Sin luna
Krótkie OpowiadaniaEste es un formato experimental que utilizaré para mejorar mi escritura. Alguien alguna vez me dijo que escribir sin luna porta mala fortuna, pues la luna es guía e ilumina la oscuridad más profunda, por desgracia cada noche espero con ansias que me...
