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Se encontraba en el parque que estaba cerca de su apartamento, siquiera pudo llegar a su casa, solo sus piernas no dieron para más, no supo si fue el cansancio emocional o físico los que lo obligaron a quedarse ahí.

A lo lejos vio a un Niño llorar por que su dulce se le había caído, era algo estúpido, y se enojo por ello, pronto sintió las lágrimas inundar sus mejillas, la gente pasaba a su lado y lo miraba como si estuviera demente, ¿por que no miraban al Niño de igual forma?, el también tenía derecho a llorar, el tenía más razones por las que lamentarse.

Casi perdía al amor de su vida en un accidente automovilístico hace unas semanas, estuvo en coma hasta que despertó hace 3 días, y se topó con la noticia que debido al golpe, había desarrollado amnesia retrógrada, y como si eso no bastara, al único que no recordaba era a él.

Lloro y grito, preguntando a la nada la razón por la que le sucedía aquello, había intentado mantenerse optimista, pero cada día se rompía más al entrar a aquella habitación, estaba obligado a no decir quien realmente era, quería gritarle que era su pareja, que hace unos meses le había propuesto matrimonio, que llevaban 3 años juntos, y que habían adoptado un perrito, en cambio él solo lo reconocía como el chico que de las flores.

Le dolía ver como a todos les hablaba con normalidad, con confianza, le dolía hasta el alma ver cómo detenía sus conversaciones con sus familiares cuando él llegaba, si tan solo supiera que lo conocía más que todos, conocía cada virtud, cada defecto, cada secreto e incluso cada milímetro de su cuerpo.

Todos le decían que fuera paciente, que era un proceso largo y debía ser fuerte, pero ellos lo decían tan fácil, por que ellos no eran los que volvían solos a casa, una casa que en donde mirarás, estaba él, los recuerdos se venían En todo momento, cada detalle de su vida estaba relacionada con su pareja, ellos no podían pedirle que fuera paciente cuando hablaban desde el privilegio.

No estaba solo, lo sabía, tenía a su hermano cuidando de él, a sus amigos dándole ánimos, pero aún teníamos a todos ellos, sentía el vacío en su pecho, nadie podía ocupar ese espacio que solo Taehyung podía llenar, parecía amar a un fantasma, alguien que no sabía de él más allá de que era un simple florista.

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Un día vagando por internet, vio un articulo que decía que si le contabas alguna anécdota o si le llevabas alguna cosa de algo que había pasado, podría ayudar a recuperar la memoria, no era algo comprobado por doctores pero no perdía nada con intentar.

La primera cosa que llevo fue una fotografía de su perro, Tannie, le contó que era un Pomerania, que lo había adoptado hace unos meses y que padecía una enfermedad en los huesos.

Claramente omitió muchas cosas, por ejemplo que Taehyung lo había encontrado abandonado cerca de un contenedor de basura a las afueras de su edificio y había cautivado su corazón y por ello decidieron adoptarlo, que acostumbraba a cargarlo y llenarlo de besos cada que volvía del trabajo, o que era quien lograba sacarlos de la cama un domingo para que lo pasearan, y aunque espero que la foto fuera suficiente, nada sucedió, tan solo lo había felicitado.

Ese día lloro al llegar a casa y encontrar a Tannie aullando en la puerta de su estudio, buscando a su otro dueño.

Al siguiente día llevo el pincel con flores talladas a los lados, le contó que el mismo las había tallado, y algunos decían que era el pincel de la suerte ya que lograban grandes obras con el y que era muy difícil de hacer.

Omitió la parte en que se pinchó las manos muchas veces intentando hacer aquellas flores, las cuales fueron las que le obsequió en su primera cita, no le dijo que había sido él quien decía que era su pincel favorito, porque habían sido hecho por la persona que más amaba, igual que le anterior vez, nada causó en él, solo le había dicho que era una magnífica pieza y debía ser muy valioso.

Recuérdame | KTH • JJKStories to obsess over. Discover now