♒Antes que nada, ésto es un capítulo ♒
⚠ATENCIÓN NIÑAS : Primero que nada, hola.
Segundo: Falta mooooy poco para que nuestra alocada historia llegue a su fin. Lo se, lo se, y me refiero a la primera parte.
Como dije al comienzo, esta historia es prácticamente una nueva. Porque como se dieron cuenta creo que solo tomé un par de escenas del dorama y el resto fue invención mía. Entonces yo puedo decidir como sigue el romance entre estos dos.
OTRA COSA : Como habrán notado ésta no es mi única creación, así que les agradecería con el alma si 1 comienzan a seguirme en watt, cosa que me haría feliz y me daría ánimos para actualizar [chantaje Mode on] ; y 2 que leyeran algo de lo que escribo y me dieran su opinión, me serviría musho musho.
Bueno, es todo. Lean en paz, ¡las amo!
一一一一一一一一一一一一
Kai fue en busca de ayuda y le dije a mi padre que me había calmado para que estuviera más tranquilo. Pero realmente estaba mal, estaba llorando como nunca antes. Siquiera lloré así cuando me rechazó en público.
Mi padre, más tranquilo ahora, se alejó de mi para ver si los padres de Minho habían conseguido ayuda. Yo aproveché para abrigarme mucho, porque estaba dispuesto a correr el riesgo de perderme también en el bosque, solo para encontrarlo.
Pero al terminar de poner mi rompe-vientos vi a alguien adentrarse en el bosque, y ahí mismo supe que algo andaba muy mal.
Miré hacia todos buscando al hermano de hyung, pero este no estaba.
一 Joder... 一 Mascullé entre dientes y salí corriendo hasta aquel lugar, hacía mucho más frío del que te puedes imaginar.
Estaba todo tan oscuro que tuve que sacar la linterna de mi móvil y comenzar a alumbrar el camino con eso.
Los árboles altos abundaban en el bosque, y había una espesa capa de neblina en el aire. No se veía absolutamente nada.
Hasta podría jurar que escuchaba lobos aullar, estaba tremendamente asustado pero yo seguía gritando sus nombres.
一 ¡Sung Jin!, ¡Minho hyung!.
Y nada de nada se oía más que mis propios pasos.
Estar horriblemente aterrado, y suponiendo que ya hace veinte minutos que estoy caminando perdido en un bosque, en la noche y muerto de frio, me está asustando bastante el hecho de no encontrar a los otros dos.
Derrepente oí un ruido, un ruido totalmente suave, pero en cierto modo vi mi vida pasar ante mis ojos.
Pov Minho :
Estuve pensando muy seriamente en lo que sentí cuando Tae y ese imbécil entraron juntos muy alegres por lo visto. Sentí una rabia interna, una furia que no se puede explicar.
Celos. Supongo que fueron celos.
De todas formas mi caminata me había hecho despejar la mente, bastante para variar.
Una vez que encontré la salida de ese bosque fui derecho a la ciudad que había fuera del lugar nevado.
Caminé y caminé durante media hora hasta que encontré una cafetería. Buen lugar para ser tan pequeño.
Al entrar los dos amigos de Taemin estaban allí, y mis nudillos se pusieron blancos cuando noté que estaban sin el. Por lo tanto Taemin estaba aun con ese arrogante tipo.
Enfurecí de inmediato, así como me di la vuelta para no verlos y pedí unos cuantos cafés.
Antes de que se me acercaran para hablarme, y después de pagar la cuenta , me levanté de inmediato y salí de ese lugar marchando hacia el sitio nevado donde acampabamos.
Todo muy lindo, si, de no ser porque la policía estaba en aquel lugar.
Me escondí tras la columna que me separaba de mi madre y del oficial, y lo pude oír con claridad.
"一 Es que primero mi hijo mayor desapareció, y ahora mi hijo menor y mi inquilino también ¡y el es como mi hijo!, ¡Hagan algo, están en ese bosque!. "
Y ahí mismo me paralicé y no se porque, pero me adentre al bosque nuevamente por la parte por la que había salido.
Estaba desesperado, muy desesperado.
Pov Taemin :
一 ¿Sung Jin? 一 Cuestioné y sabia que era el. El pequeño estaba pálido y con los labios morados. Se cubria con una manta más pequeña que el y muy fina.
Sin dudarlo dos veces lo levanté en mis brazos y lo llevé hasta un árbol ancho así podríamos apoyarnos en el.
Nos sentamos en el suelo y yo le puse mi rompe - vientos. No quería que el pequeño sufriera hipotermia, y estaba seguro de que prefería sufrirla yo a que el la sufra.
Luego de que se ponga la cazadora,le coloqué las mantas en la zona de la cabeza y el cuello. Nuestros dientes castañaban tanto que siquiera podíamos hablar. Pero el pequeño me había abrazado, y me dijo entre murmuros que teníamos que estar cerca para darnos calor y no morir congelados.
Minho. . .¿Donde estás?. . .
