Capítulo Uno

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Estaba a horas de cumplir dieciocho. Sin embargo, no había planes para celebrarlo. En toda la semana le habían llegado mensajes de Katty, (su única amiga) para convenserlo, pero él no accedió.

En lugar de reconsiderarlo, sólo estaba echado en su cama mirando al techo. Sus auriculares le proporcionaban la música para inspirar su vista. Y eso era todo en lo que pensaba concentrarse.

Demian tenía gustos musicales bien definidos, le encantaba el rap desde que podía recordarlo. Aquel género lo hacía adentrarse en una especie de trance donde creía que todo era posible; incluso huír de su realidad. 

Su familia estaba compuesta por su padre y su abuelo. Desafortunadamente había perdido a su madre por problemas de salud. Desde entonces el orden en la casa se había perdido. Su padre recurría a trabajos de medio tiempo para pagar las rentas que los estaban tapando.

El rap seguía sonando a través de sus auriculares. Se encontraba escuchando "Correré" de un artista llamado Kamal. Se había vuelto su favorito desde hace ya varios años, lo conoció cuando tenía siete y su música llegó junto a una competencia de exhibición dónde luchadores de distintas partes del continente competían por un título. De hecho era fanático de Darrel Krhap.

Su habitación estaba llena de láminas pegadas en la pared, sábanas, figuras coleccionables, conservaba todo desde su niñéz. Su sueño era llegar a conocer a su ídolo algún día, aunque no tenían mucho dinero para pagar las cuentas del hogar, mucho menos para viajar a una exhibición.

Darrel Krhap era lo que Demian consideraba un luchador completo. Fuerza, velocidad, buenos contra golpes, Darrel lo tenía todo, y su pelaje oscuro con su pico amarillo, lo hacían aún más imponente. Era un águila calva que se paraba muy firme sobre sus patas, su estado físico era envidiado por muchos peleadores, aunque también su éxito. Llevaba seis torneos seguidos siendo el campeón indiscutido.

En los programas de lucha, ya habían instalado la duda de hasta cuándo seguiría defendiendo el título. El campeón llevaba varios años sin salir del ring, y viendo su estado físico y mental, no cabía dudas de que no pensaba en retirarse por varios años más. Lo cual Demian disfrutaba, pues podría seguir viendo a su luchador favorito repartir golpes.

El joven vivía en Ronchi, un pequeño pueblo casi olvidado, perteneciente a la ciudad de Dantal. Daba igual, si intentaras buscar tanto el pueblo como su ciudad en un mapa, no obtendrías resultados, ya que eran demasiado insignificantes como para aparecer allí; aún así, ahí estaba. Tan oculta como una perla en el fondo del mar.

Afuera el sol iniciaba su carrera hacia el ocaso, y mientras Demian seguía acostado, su padre ingresa en la habitación.

- ¿Cómo estás campeón? ¿Todo en orden? - pregunta su padre al tiempo que se sienta en la cama.

- Estaba escuchando algo de música - se limita a responder.

- Ya lo noté, no saliste de este sitio en todo el día - 

- No tengo la necesidad de salir hoy - 

- Mañana será tu cumpleaños, haremos algo en casa - le comenta su padre - Seguro vendrá Katty, ella nunca falta - 

- No sé si festejar mi cumpleaños - agregó el chico.

- ¿Porqué no? - pregunta su padre.

- Muchos motivos - Demian inicia a detallar sus razones - Primero, mamá no está con nosotros. Y segundo, no estamos en condición de festejar nada. Las deudas nos tapan y estás dondo todo por saldarlas, no podemos darnos el lujo de gastar en mi cumpleaños - 

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⏰ Última actualización: Aug 08 ⏰

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