Prólogo

36 4 1
                                        


La herida de su cabeza punzaba, podía sentir la sangre fluir por su frente, el brazo izquierdo había dejado de responderle después del golpe que el idiota le había propinado, era casi un milagro que sus piernas todavía lo mantuvieran de pie, casi daba por hecho que tendría algunas costillas rotas.

Dio un vistazo al escenario, el hijo de perra estaba parado unos metros delante de el, pero podía distinguir que estaba igual de agotado que el, su respiración errática y postura encorvada eran signo de aquello, (eso y que estaba seguro que le había roto la pierna) pero aún más importante, detrás de el, se encontraban sus amigos, habían perdido el conocimiento durante la pelea (se negaba a pensar lo contrario), aquel bastardo se había ensañado con ellos por su culpa.

Tenía que hacer algo rápido.

Necesitaba salvarlos, Debía salvarlos, Quería salvarlos, Iba a salvarlos.

Aun si la vida se le iba en ello.











Estaba demasiado debilitado, esa bola de idiotas habían sido un gran problema, los habría matado, si no fuera porque aquel imbécil había aparecido en el momento menos oportuno, podría sentir como su cuerpo estaba por colapsar, sabía que el idiota tenía demasiada fuerza.

Tantos planes echados a perder, todo por su culpa, pero está vez no está dispuesto a dejarlo pasar, ya le quedaba poco tiempo y lo aprovecharía al máximo, ese idiota aprendería la lección por haberse metido en su camino.

Necesitaba matarlo, Debía matarlo, Quería matarlo, Iba a matarlo.

Como disfrutaría arrancarle la vida, y quitarle miembro a miembro.















Los dos cuerpos temblaban, ninguno separaba la vista del otro, plateado y azul, atentos a cada movimiento, a cada respiración y cada parpadeó, listos para atacar.

Listos para matar al contrario.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Dec 21, 2024 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

CazadoresWhere stories live. Discover now