1. Llegada

20 3 2
                                        

Ha sido un verano agotador. Después de las promociones y la gira por América, nuestra empresa nos dio unos días libres. Los necesitábamos, la verdad.

Además se acercaba mi cumpleaños y me hicieron un regalo que me sorprendió bastante. Junhyuk organizó un viaje a Tokyo para tres días. Lo que me sorprendió en realidad, es que ese viaje no era para todo el grupo, solo iríamos él y yo. El resto alegaron que ya tenían planes con sus familias y que por eso no podrían ir con nosotros. Yo dije que podríamos retrasarlo pero Junhyuk insistió en que quería hacerlo.
Y aún teniendo tantas ganas, el día que comenzaba el viaje tuve que despertarlo como diez veces.

Serían sobre las 6AM y nuestro avión embarcaba en media hora. Ya estábamos en el aeropuerto y mientras esperábamos, me acerqué a una cafetería a por un par de cafés para los dos. Volví a la zona con asientos donde Junhyuk se encontraba, hecho una bolita en una silla. Me senté a su lado y le tendí un café. Él inclinó la cabeza y me dio las gracias en voz muy bajita. La verdad no sabía cómo podía mantener los ojos abiertos.

- ¿Te arrepientes de haber reservado el vuelo tan temprano? - Le dije, intentando molestarle. Según él, quería llegar pronto a Tokyo y aprovechar todo el día, pero le conozco y estoy seguro de que aún sabiendo que tenía que madrugar, fue a acostarse tarde.
- Qué va. Ya estoy acostumbrado a no dormir. - mientras hablaba, se bajó un poco la mascarilla para poder darle un sorbo al café helado. - Ya dormiré en el avión.
Asentí y miré por los ventanales. Ya empezaba a salir el sol. Me dieron ganas de sacar una foto y subirla a fancafe, pero no era una buena idea. Esto no es un viaje oficial y es mejor tener cuidado.


•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖


Sobre las nueve llegamos a Tokyo. Como ya avisó Junhyuk, se pasó todo el vuelo durmiendo, en una postura un poco rara. Tuve que despertarlo otras cinco veces para que bajase del avión.

Después de coger nuestras maletas, nos subimos a un taxi y Junhyuk indicó la dirección del hotel en un japonés que no sé cómo, el conductor pudo descifrar.

- ¿Crees que nos reconocerán por la calle? ¿O en el hotel? - me dijo en voz baja durante el trayecto al hotel.
- Pero, ¿quién te crees? ¿Park Jimin? - le respondí sin poder evitar reír.
- Bueno, en Latinoamérica también creíamos que habría pocas fans y mira...

Suspiré y miré por la ventana. Todo eran luces y rascacielos. Las calles estaban abarrotadas de gente que caminaba con prisa, entrando y saliendo de las grandes tiendas, de camino al trabajo... Lo típico de las grandes ciudades. La verdad es que estaba bastante emocionado, tenía muchas ganas de recorrer todas las calles y verlo todo.


•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖*•˖


- ¿También has reservado la habitación tú solo?
- Pues claro. Que sea un año menor que tú no significa que sea un niño incapaz de hacer nada por sí solo. Soy prácticamente un adulto. - dijo Junhyuk con tono orgulloso mientras caminábamos por la recepción del hotel.

Nos acercamos a la mesa donde nos darían la llave de nuestra habitación y nos saludó una de las recepcionistas.

- Buenos días. ¿Tienen reserva?

Junhyuk se acercó, apoyando el brazo en la mesa y respondió - Sí, tenemos una habitación a nombre de Son Seongjun.

Tuve que apretar los labios con fuerza para no reír y, gracias a la mascarilla, nadie lo notó. La chica buscó el nombre en su ordenador y al confirmarlo nos dio una tarjeta que abría la puerta de nuestra habitación. Subimos en el ascensor al segundo piso y llegamos, por fin.

- Oh.

Fue lo primero que dije al entrar y darme cuenta que era una habitación matrimonial, con una única cama para dos personas.

- Mierda. Esto no es lo que le dije a Seongjun hyung que pidiera.
- ¿Deberíamos bajar y decir que nos cambien la habitación?

Al decir eso, los dos nos quedamos mirando y no hizo falta responder. Sabíamos que éramos los dos demasiado introvertidos para pedir algo así a un trabajador del hotel. Tampoco es que me importase compartir cama con él, no sería ni la primera ni la última vez.

Decidimos resignarnos y comenzamos a deshacer las maletas y ordenar un poco. Junhyuk se quedó unos segundos mirando la cama.

- Si quieres podemos hacer una línea divisoria con cojines.
Fruncí el ceño y se me escapó una carcajada ante esa idea. - ¿Tanto asco te doy?
- ¡No! - exclamó, riéndose, aunque con un tono un poco preocupado. Como si le diese miedo que yo pensase eso de verdad. - Sólo era una idea.

TokyoWhere stories live. Discover now