— !Deku!, ¡ten más cuidado! — Dijo el ceniza mientras ayudaba a levantarse del suelo a izuku.
— ¡Lo siento Kacchan!, prometo tener más cuidado la próxima vez. — le dio una cálida sonrisa a Katsuki mientras tomaba su mano para levantarse de su reciente caída.
— Debes de tener más cuidado... ¡¿qué pasa si te caes y te lastimas?!, no podremos salir a jugar al parque hasta que te cures, y no tendré con quien jugar... — Hizo un puchero mientras miraba al peliverde.
— Tranquilo Kacchan, ¡no me pasará nada! — Le sonrio. — Además tú tienes muchos amigos Kacchan, ¡si me pasara algo podrías jugar con ellos! —
— ¡No! — Gritó el ceniza. — Yo no quiero jugar con los demás niños, ¡yo quiero jugar contigo! -
Las mejillas de izuku se ruborizaron y sus ojos brillaron.
— Pero Kacchan... — Intentó hablar pero fue interrumpido. —
— ¡Pero nada!, los demás niños no son como tú, ellos son aburridos, nunca me divierto con ellos, en cambio contigo si, deku, eres mi mejor amigo y me encanta jugar contigo, así que por favor no pienses que si te lastimas jugaría con los demás niños, solo deja de ser tan torpe y podremos jugar todos los días juntos. — Dijo Katsuki mientras le daba un sincera sonrisa. —
— Izuku sonrió, nunca había sonreído tanto, con sus mejillas sonrojadas y sus ojos llorosos se abalanzó sobre Katsuki entregándole un lindo abrazo. —
— Te quiero mucho Kacchan — Murmuro mientras abrazaba fuertemente a Katsuki
— Yo también Deku — Respondió el rubio mientras un sonrojo se empezaba a tornar en sus mejillas. —
— !Ya basta de abrazos!, vayamos a pedirle a la vieja que nos lleve a tomar un helado. —
— !Kacchan!, ¡no le digas así a tu madre! —
— ¡Pero si es una vieja Deku!, da igual, vamos a tomar el helado, nos llevará quiera o no. —
— ¡Pero Kacchan!, tal vez tu mamá esté ocupada, deberíamos quedarnos aquí en el parque, podemos ir más tarde por el helado. —
— ¡No!, no me importa si está ocupada, si no quiere llevarnos a tomar el helado iremos nosotros solos. — Dijo el cenizo con una sonrisa triunfante
— Kacchan sabes que no podemos, somos muy pequeños para ir solos. —
— A la mierda con eso, vamos, confía en mi no te pasará nada, tomaremos el helado y volveremos al parque, nuestras mamás ni se enterarán de que nos fuimos. —
— mmm...— izuku estaba en duda si realmente todo eso era una buena idea. — !Está bien! — terminó accediendo el peliverde
— El pequeño ceniza sonrió triunfante. —
— ¡Genial entonces vamos! —
— Katsuki tomó la mano de izuku y tomaron rumbo a la heladería, definitivamente pasarían una tarde divertida, como todas las tardes que compartían juntos. —
