-MALDITA PERRA, HIJA DE PUTA COMO PUDISTE HUMILLARME DE TAL MANERA.
Parloteaba el jabalí que tenia en frente mio un salvaje de tan poco nivel que no pudo hacerse cargo de quienes le seguían.
-Qué quieres que haga yo, tu mismo te metiste en la boca del lobo -dije en un tono burlesco- que lastima me das -hice una pausa y luego de mi boca salieron estas exactas palabras- hagamos un trato dame tu lealtad y servicio a cambio de dejarte vivir.
Me miró confundido y en silencio, para mi esa mirada me parecía incrédula.
-Por si no entendiste quiero que seas unos de mis guardaespaldas -alze las manos a los lados para mostrar a mi escadron de guardaespaldas 9 en total 4 en el lado derecho y 5 en el izquierdo- y si te niegas morirás, si te escapas morirás y si me sirves vivirás, es es todo querido -dije sonriendo sadicamente.
-NUNCA!! -grito ephorico- no seré una de tus perros de mercado para que me mandes -bajo la mirada- además -hizo una pequeña pausa- nunca seguiría las órdenes de una mujer -levantó la mirada con una sonrisa burlona.
Perdí la paciencia, agarre el arma del cinturón de mi guardaespaldas izquierdo y le dispare en el hombro y cayó de rodillas, mientras el gimotiaba de dolor yo me acerque para patearlo y cayó contra su espalda, cuando el se iba a levantar le pise la herida la herida con la aguja de mi tacón, el doy un grito ahogado y mostraba resistencia así que presione más fuerte y hizo una cara que amaba ver.
-Que linda cara haces -acaricie su rostro- es tan lastimero y que intenta demostrar resistencia, cuando en su interior pide a gritos que pare -quité mi tacón de su herida y me senté en su abdomen bajo y me acerque a su rostro para verlo de cerca
-Maldita perra -me miró con repudio y me escupió la cara, solo me limpie la cara con asco y luego lo mire fijamente con mirada indiferente, cuando le di un golpe que le partió el labio, luego otro y luego otro y así continúe y así continúe hasta verlo todo sangrando y casi inconsciente y le agarra la barbilla con bastante fuerza.
-Te mataría ahora mismo si quisiese pero mis trofeos los mantengo vivos y tu eres uno de ellos -dije con tono molesto acercándome a su oido- te doy 24 horas para tomar una decisión -mi tono se volvió más sombrío- si no dices que si no te mataré enseguida, será más lento, más doloroso, te tortura hasta en la muerte, porque te haré vivir en el infierno y yo seré tu verdugo -aparte mi cabeza para mirar su cara toda dañada- te liberare para que tomes aire fresco, pero si intentas algo raro te mataré -me levante y me aparte- liberenlo -ordene.
-Pero, señora no podemo-!!
DIJE LIBERENLO!! -grite no dejando que terminara- cubranle los ojos y déjenlo cerca de un hospital -ordene de inmediato
Y haci lo hicieron, mientras hacían lo ordenado, yo fui a mi habitación para cambiarme porque iba a salir.
-Me sorprende que no lo hayas que no lo hayas matado -escuche una voz muy familiar.
-Era un completo idiota tenía merecido lo que le hize, pero no puedo matar al trofeo más grande que tenemos -dije fríamente.
-Vamos a salir?
-No es obvio pendejo -dije enojada poniéndome mi peluca ondulada de color rosado que llegaba hasta los hombros encima de mi cabello negro y ondulado muy corto- estamos listos -dije viéndome al espejo con mi vestido color morado con estampado de pequeñas flores blancas, que llegaba arriba de las rodillas y cuello cuadrado con mangas de princesa, y unas medias de color blanco transparente y botines de color negro -estamos divinas -alage.
-ya nos vamos -sonaba desesperado
-si, si ya nos vamos -tome mi bolso morado y salí de mi habitación y salí al garaje para irme en uno de mis autos.
YOU ARE READING
POLISION
Teen FictionLa mafiosa más famosa de toda asia guarda un gran y oscuro secreto, que cinco personas intentan descubrir, un ex lider mafioso en busca de venganza, una detective en busca de respuestas, un policía en busca de encerrala, un nuevo aliado en busca de...
