NOTHING

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Me gustaría hablar de una cosa, una importante. Hace poco una amiga me hizo una pregunta que me hizo reflexionar bastante, me dijo "Si pudieras, ¿qué cambiarías de tu pasado?". Si la pregunta ya me sorprendió, más aún lo hizo la respuesta que le di. Literalmente le dije que cambiaría la forma en la que me enteré de la muerte de mi tía. Podría haber dicho cualquier cosa, banal, normal, algo que hubiese contestado la gran mayoría del mundo, sin embargo, yo me remonté al hecho que más me había marcado. Sinceramente, en el subconsciente ya sabía cual sería el resultado de esa pequeña introspección, de esa reflexión. Qué más sería si no fuera el motivo de mi cambio, la raíz de mi trauma. Aunque suene duro o surrealista la vida me enseño, ya a esa temprana edad, con tan solo ocho años, que solo puedes confiar en ti mismo, se podría decir que fue la primera traición de mi vida. Tenía una amiga, Carolina, su madre y la mía se llevaban muy bien, mi tía ya llevaba enferma de cáncer cerca de unos dos años, sin embargo, mi yo de esa edad ni siquiera se planteó que perderla era una posibilidad. Ahora debéis imaginar la cara que puso mi mini yo cuando teniendo una conversación con su amiga sobre los familiares muertos ella le dijo que se equivocaba, ese ser inocente de apenas ocho años recibió la que había sido la peor noticia de su vida, por parte de su amiga, Carolina dijo que no mintiese que ella ya sabía que mi tía estaba muerta, que se lo había dicho su mamá. Esa pequeña podría ser inocente pero era bastante lista y le bastó con atar un par de cabos para saber a que se refería su amiga, a quién más bien. Sin embargo, la niña confiaba en su madre y sabía que si ella no se lo había dicho era porque no estaba muerta. Le encontró una fácil solución, esa tarde cuando su madre la vino a recoger, la pequeña le preguntó si tal afirmación era correcta, la madre desvió la conversación y entonces la niña lo entendió, la persona a la que más quería, a la que le había contado todo durante años, le había fallado, le había mentido. Días más tarde, el domingo de esa misma semana, se sentaron las dos hermanas junto a sus padres y fue cuando la madre lo anunció de forma oficial, la hermana pequeña lloró desconsolada durante horas, sin embargo, aquella pequeña no soltó ni una sola lágrima, fue en ese momento en el que tras haber conocido recientemente a su amiga "la traición", conoció al que iba a ser su más fiel confidente, "el silencio". Como si eso no hubiese sido poco no la dejaron asistir al funeral para despedirse, porque sí, aquella pequeña jamás se acordó de cuales fueron las últimas palabras que le dedicó a su tía.

Años más tarde cuando fue consciente de lo que había acabado con la vida de su tía decidió que no iba a dejar que más gente pasara por lo que ella había pasado, tomó la decisión de ayudar, de ser médico. Ocho años más tarde, la pequeña ya no es tan pequeña, creció de la mano de sus más leales amigos, así que la traicionaron más veces de las que deberían haber sido legales, y todas esas veces las sufrió en silencio, con los años encontró unas amigas estupendas y un novio maravilloso pero una parte de ella le recuerda de vez en cuando que se cubra las espaldas y que no baje la guardia. También tiene claro que la medicina es su vida, esa pequeña creció y decidió que la cirugía sería su manera de ayudar al mundo y que aunque suene a sueño imposible, algún día estará dando un gran discurso tras haber recibido el Premio Nobel por encontrar la cura contra la maldita enfermedad que se llevo a su tía y a una parte de si misma.

NothingWhere stories live. Discover now