El anuncio de Internet (Cap1)

5.9K 9 0
                                        

Lo habías pospuesto por muchos meses, pero finalmente subiste el anuncio a internet, pedias una cantidad ridícula de dinero, pero no era el dinero lo que te importaba, solo querías hacerlo más difícil, porque aún había una parte de ti, que no quería aceptar cuanto deseabas que alguien te contestara.

En el anuncio ofrecías discreción, ofrecías anonimato, pero más importante, ofrecías tu cuerpo por 24 horas, y a cambio solo pedias dos cosas, primero el dinero, y segundo, que cumplieran tu fantasía de toda la vida, aunque por vergüenza no lo decías con esas palabras, pedias que el encuentro solo se limitara a sexo anal, manoseos, besos, nalgadas, todo estaba permitido, pero al momento de la penetración, solo te podían follar por detrás.

El anuncio llevaba meses en línea, y nadie había contestado, una parte de ti se sentía tranquila, si tu fantasía no se cumplía, era el destino que había querido que así fuera, pero el destino tenía otros planes para ti. Era un viernes en la noche, tirada en tu cama mirabas tú celular, sin hacer nada importante, depronto te llega un aviso a tu movil, alguien respondió a tu anuncio. No abriste la notificación de inmediato, tiraste el celular a la cama, y lo miraste ya arrepentida de lo que habías hecho, fuiste al baño y te mojaste la cara, que alguien te hubiera contestado no te obligaba a nada ¿verdad? Claro que no te obligaba a nada, podías mirar, y luego hacer como que nada había pasado, borrar esa app seguir con tu aburrida vida. Volviste a tu pieza, respiraste profundo, luego tomaste el celular, abriste la notificación, y en la pantalla apareció: "tu anuncio ha sido contestado" y para ver quien lo había hecho solo debías apretar "ver perfil". Volviste a respirar profundo, titubeaste unos instantes y apretaste dicho botón, y al ver lo que apareció en la pantalla, tu estomago se apretó, no podía creer lo que veáis, no podía ser verdad, el hombre que había contestado tu anuncio, era guapísimo.

Cerraste el celular, y te acostaste enfadada con la vida, si el tipo hubiera sido un gordo horrible, todo hubiera sido tan fácil, se elimina la app, y aquí no ha pasado nada, ¡pero no!, tenía que ser guapísimo. Esa noche te diste mil vueltas en la cama, buscando excusas, buscando razones para no contestar, intentando convencerte que no te excitaba imaginar que tu fantasía finalmente se cumpliría. 

Pequeños relatos EróticosStories to obsess over. Discover now