Capítulo 7

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Narra Hanna


- Te quiero.

- Yo más.

- Mi vida está a tu lado.

- Siempre juntos.

- Siempre.


¿¡What?! ¡Acabo de soñar con una persona, que ni conozco y que supongamos que no existe! ¡Pero que!


Creo que he gritado demasiado alto, ya que un Peter, con cara de adormilado, por que eran las 7 de la mañana, venía hacia mí, con una cuchara. ¡Espera! ¡Con una cuchara! ¡¿No sería mejor que hubiese cogido un cuchillo?! Madre mia...


- ¡¿A quien mato?!

- Con una cuchara... me temo que a nadie. .- miro la cuchara, y la expresión de su cara era "tengo un retraso"

- Ya lo se. - conteste a la respuesta de su mente.

- ¿Eh? - preguntó desconcertado.

- Ya se que tienes un retraso.

- ¡Ah! Eso. Espera... yo eso no te lo dije, lo dije en mi mente... - Y salió corriendo gritando " ¡Una bruja, Una bruja! " La verdad es que si tenía un retraso, sería como: Peter Robbinson, el chico mas sexy y mujeriego tiene un retraso. Y me empecé a reir yo sola, y seguía y seguía.

¡No debería reirme! ¡Tengo cosas más importantes que hacer! Como adivinar por que he soñado con alguien que no existe, triste vida la mía.

Resumiendo tengo una vida de locos, yo seguía pensando porque había soñado aquello, pero mis intentos fueron en vano, debido a que estaba muy frustrada y Peter seguía gritando que era una bruja.


- ¡Peter! ¡que no soy una bruja! - grité desde mi habitación, ibamos a acabar despertando a Lea...

- ¡Eso mismo diría una bruja! ¡Bruja!


¿¡Pero este que se ha tomado?!


No quería seguir discutiendo con Peter, ni seguir rayándome por mi sueño, asi que decidí meterme en mi cómoda y bonita cama, y seguir durmiendo, me esperaba un largo día...


(...)


¡Pipippipipipi!


Sonó el despertador y lo primero que hice fue estamparlo contra la pared.


¡Muy bien Hanna! Ya has roto 11 despertadores en un mes.


Eran las 10:00 de la mañana tenía una hora y media para ducharme, asearme, vestirme, desayunar, vacilar a mi niñero, reírme con Lea sobre mi niñero, y al parque de atracciones. 

¡No me va a dar tiempo!

Y a Lea... tampoco. Ya que se escucho un grito desde su habitación.


- ¡Que no me da tiempo!¡No se que ponerme! ¿Falda y top? ¿Crop-top y short? ¿Vestido? ¿Leggins y camiseta por el ombligo? - la pobre hablaba sola, que le vamos a hacer... - ¡Hanna!¡Ven, ayudame!

Niñero ¡no soy  como ellas! #Wattys2015Where stories live. Discover now