El Miedo

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El MIEDO.

Aqui estoy, una vez mas asustado, desolado, preso de la angustia que recorre mi ser cada dia.

No puedo ni pensar...

el miedo toma dominio de mi y me sacude espantando todas las cosas que me atraen a la realidad.

Soy su esclavo una vez mas.

Desde mi cama intento calmarme, buscar manera de aferrarme a algo grato entre mis recuerdos que me hale al presente; pero como siempre es una lucha en la que no tengo oportunidad de igualar.

Tengo tanto miedo que ya comienzo a sentir la sensación mas cruel que me invade cada noche, que hace remover todo dentro de mi, ya me falta el aire y siento como todo comienza a detenerce delante de mi; todo se vuelve mas pesado en mi interior, me agota la sola sensación...

quisiera pensar que el corazón se detendrá en algun momento para que mi alma pueda conseguir la paz que anhela.

Pero solo es mas agonizante cada día.

Me acurrucó sujetando una almohada con toda la fuerza que mi cuerpo controla, intentando alejar mi mente del horror del cual es presa.

Para estos momentos debo estar mojado con todo mi sudor. El pánico no me abandona aun esforzandome, tratando de mantener el control.

Eh perdido las ganas de luchar; Igual siempre termino perdiendome en el pánico que me espera cada noche desde que todo lo trágico descubrió mi hogar.

Mis esperanzas de que la noche acabe, estan por desfallecer. Se vuelve un laberinto oscuro y tétrico mi pensar.

Me busco en la noche espesa y no logro razonar, estoy a un paso de la inconsciencia, pero nunca se conforma el pánico con mi sufrimiento. Por ahora solo espero sobrevivir un día mas a estas pesadillas que se han vuelto una agonía que me persigue.

Estoy solo en mi habitación imaginando lo mas simple o normal como algo muy trágico u horroroso, tan espantoso que me atormenta; ya comienza amanecer y veo como la poca, pero grata claridad va despidiendo las ultimas partes del pánico, siento la mas grande de las satisfacciones que me hacen volver a la realidad.

El miedo se va disipando, puedo sentir como deja mi cuerpo fatigado boca arriba. Me levantó débilmente cansado de mi tormento de cada dia, cuando estoy de pie camino a la ventana de mi habitación con el pulso todavía acelerado y mis terminaciones nerviosas disparadas, como siempre corro las cortinas, abro completamente las ventanas y dejo que el nuevo amanecer dicipe la poca angustia que sigue en mi.

Cuando comienza a salir el sol, bañando con su hermosa luz todo mi alrededor siento la paz inundar mi alma, toda la tranquilidad en mi a vuelto. Dejo que el sol caliente mi rostro y puedo sentirme vivo otra vez, doy palmadas a mi pecho y me digo: un dia mas, ya la noche fue vencida.

Bajo La Piel Del Tiempo La tua prossima ossessione. Scoprilo ora