Capítulo 1

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Sentí los pasos de él por las escaleras, los conocía de toda la vida porque Boruto saltaba de dos en dos y siempre llegaba al umbral con la respiración agitada y su mirada asombrada, pero sus ojos....

Esos bellos ojos azules que me dejaban anonadada, solo tenían ese cierto brillo cada vez que me miraban.

Y por una extraña razón, cada vez que estaba cerca de él me daba un leve dolor de cabeza. Y empezaba a pensar cosas fuera de lo común.

Sin mencionar de esas horribles pesadillas que me acechaban cada maldita noche.

Siempre se trataba de un viaje oscuro y frío, podía sentir la helada ventisca como si la época fuera de invierno. Lo cierto es que en ese sueño era todo un misterio porque estaba en fragmentos y a la vez me daba mala espina poder juntar cada pedacito de ese rompecabezas y descifrarlo.

De ese viaje me mostraba cierta casa muy grande a comparación de mi departamento, y a pesar del silencio acogedor aquí pues era reemplazado por la risa de unos niños que parecían estar jugando y corriendo por los pasillos. Pero lo que sí era extraño era que de esoe niños se fusionaba otra voz bastante gruesa y melosa.

Había descubierto que la voz provenía de un hombre pero aún así no he logrado descifrar de quién era. Y hasta allí me despertaba....

No me había acostumbrado a que en medio de las noches me levantaba de salto, sudorosa y temblorosa y cuando al fin diferenciaba la oscuridad de mi habitación con la de ese viaje helado, corría al baño y vomitaba todo lo de mi cena anterior.

Aunque.... Boruto también tenía sus pesadillas. Y quizás hasta que él también, se enfrentara a las pesadillas que lo perseguían. Hasta que él relajara un poco su agarre mortal a las cosas. Incluso si yo entendía su necesidad de protegerme.

Mandé mis pensamientos lejos y volteé la mirada hacia donde se encontraba él.

Me miró con los ojos abiertos y su respiración chocante por la persecución que tuvo con las escaleras, lo hizo ver más tierno que antes.

—Sarada...—dijo con una sonrisa y entró a mi habitación—te tengo que contar algo.

Boruto siempre me contaba sus tantas aventuras que hacía fuera de Konoha en busca de algo, solo que ese algo jamás me lo contó con detalles. Y mientras tanto yo terminaba mi libro, él se acercaba y supe que lo primero que vió fue eso.

El libro.

—lo terminaste—señaló y yo l guardé en el estante—¿En dos días te lo terminaste?.

Me encogí de hombros.

—leer un libro que te apasiona siempre lo terminarás rápido—me di la vuelta y lo encaré, sentándome en mi cama—dime Boruto, que tengo mi tiempo limitado.

—bien, no vas a creer lo que pasó cuando llegué. ¿Recuerdas lo que dijo mi papá sobre Sasuke-sensei?. Mi entrenamiento por fin terminó y ahora recuperaré mi tiempo libre. —sacó algo de su bolsillo como especie de una caja y me lo tendió—te traje esto. Espero que te guste, Dattebassa.

Me quedé mirando la pequeña cajita en sus manos, su envoltura era bonita y un pequeño lazo le hacía juego al rojo intenso estampado.

Lo tomé y al momento de abrirlo dudé.

—¿Qué pasa?—preguntó preocupado.

Negué con la cabeza.

Dentro de la cajita se encontraba un pequeño collar. Pero no tenía dije. Era simple y sencillo pero bonito.

Mi sonrisa creció y cuando alcé la mirada lo encontré con sus ojos expresando alegría.

—sé que es un poco sencillo, pero si no te gusta puedo....

Cuando una estrella dejó de brillar.Stories to obsess over. Discover now