Estoy en la estación de Tokio esperando al tren que me llevaría hasta mi ciudad natal. Después de casi un año de estudios en la universidad y sin ver a mi familia, por fin puedo regesar. Con mi boleto en la mano me siento en uno de los bancos a esperar. El equipaje es lijero, tampoco puedo quedarme muchos días. Miro los grandes televisores que hay, solamente el canal de noticias más popular de la ciudad es trasmitido. Las noticias son horribles más cuando se tratan de accidentes y muertes. Los quedo mirando atentamente para entender la situación. En las afueras de la ciudad, en la autopista, un camión despistó a causa de un vehículo que sufrió un desperfecto macánico, el camión arrastro varios autos que cayeron a las vías, por fortuna el tren no circulaba por ahí y los demás trenes detuvieron su marcha.
------Señorita, señorita--- el guardia de seguridad toca mi hombro, doy un respingo del susto. El hombre dirige su mirada hacia donde miro atentamente.--- El tren se demorará por el accidente, creen que dos horas. Diríjase a la boleteria--- me dice, me levanto y agradezco la sugerencia.
En la boleteria me confirman que sí, se demorará, me preguntan si deseo esperar o reprogramar el viaje. Decido esperar, la empleada me sugiere que valla a la cafetería que esta al frente de ellos. Y hacia allá voy.
Una vez adentro, la mesera me indica una mesa con una silla para sentarme. Sobre la mesa hay un libro con historias. Pregunto si lo puedo leer, la mesera me dice que si, busco mi teléfono y coloco la alarma para que suene dentro de dos horas. La mesera me trae una taza con café, agradezco y me dispongo a leer.
Las historias se tratan de varias muchachas, pero una en particular llamo mi atención. Ella tiene el mismo nombre que yo, coincidencia pienso, sigo leyendo, este personaje se asemeja físicamente mucho a mi, el mismo color de ojos, de piel, de pelo el mismo largo que el mio, posee la misma caída de mi flequillo. Hasta la misma altura.
Reviso los varios autores de las historias, pero en ella no encuentro el nombre de mi creador. ¿Es esto posible?
La alarma sonó, fueron las dos horas más rápida de mi vida, en ella he reído, llorado, emociomado, enojado, he sido buena, mala, villana, inmadura, he traicionado me han traicionado. He sido ninfomana, rápida, ligera, arrastrada, he rogado por amor, no han rogado por mi amor. He sido valiente, cobarde. He sido linda eso si. Pero insulsa, hueca sin cerebro, loca, histerica y con mala suerte, muy mala suerte, en algunas historias.
Me dirijo a la cajera para pagar mis tres tazas de café. La cajera me dice que no debo nada y me ofrece más revistas con historias, niego rotundamente con la cabeza.
La boletera me indica que el tren por fin a llegado.
Voy caminando hacia el anden con mi mente llena de preguntas y pocas respuestas.
Una de ellas es, si los escritores reflejan sus miserias sobre algunos personajes, ya que no soy la única que pasa por esta situación. Si estos autores han experimentado. Si se han desmadrado aunque se un poco ¿Quién en una noche no ha salido de las estrictas normas que rigen en la sociedad? ¿Quién no se ha enamorado de la forma incorreta? El prime amor generalmente es caotico. O somos el ejemplo de aquello que "no" hay que hacer. ¿Porqué si es asi? Es lo mejor que ha sucedido. Has aprendido algo. He dejado una enseñanza.
O quizás soy el reflejo de sus pesadillas hecha realidad. Donde aca si pueden ser victoriosas.
Estoy sumergida en mis dudas, en mis miedos.
----Uy perdon-- digo, he chocado con un muchacho. Levanto la mirada; es el personajes principal de mi historia, el héroe de todos, ese, con el cual nunca tengo el final felíz. En la historia real, ese muchacho esta solo, sea por desicion propia o porque no se anima a salir del closet ¿¿??...
Su fría mirada se clava en la mia por un interminable segundo.
--Pe-perdon--- vuelvo a decir, ruborizandome, una muchacha llega enseguida para preguntar si esta bien, sigo mi camino hacia el tren. Reconozco a su hermana que camina hablando por celular. Atrás su hermano, pasa con un objeto en la mano. Y por último un hombre un poco mayor, en la historia real es su sensei, su mirada me da un poco de escalofríos, por suerte el guarda del tren anuncia que ya podemos subir.
Una vez adentro busco mi asiento, acomodo mi equipaje y miro por la ventanilla. El destino quiere que nos crucemos, pero por la mirada de aquel hombre mayor todavía sobre mi, me hace sospechar que en esta historia, tampoco soy bienvenida.
Voy cerrando lentamente las cortinas y el tren emprende su viaje.
Las tres tazas de café surgen efecto. Busco mi libro "Mujeres que corren con los lobos" y leo.
A mitad del camino me surgen nuevas preguntas. ¿Habrá en algún lugar, historias donde las protagonistas sean las heroínas y todas juntas salvan al mundo? ¿Habrá historias de aventuras dónde la amistad reine? ¿Dónde las buenas y las malas se unan y sean todas amigas? O esa utopia quedo guardada en el ropero junto a los recuerdos de los primeros años de la adolescencia...... ¿Habrá?
YOU ARE READING
Por amor a mi
FanfictionNació únicamente para ser pieza de relleno en un anime. Para ella, eso, estaba bien. Pero descubrió un mundo a parte que no le gusto. ¿Qué debe hacer con ese mundo? Catarsis de un personaje de ficción. Pero no me hagan caso, tengo sobredosis de fe...
