Pobre prisionero:
Desde la nota de introducción que puse en tu portada, literalmente no te he vuelto a tocar. He estado ocupada, Bardel, mi "padre" ha necesitado mi ayuda. Ya sabes, para jugar a los arrumacos que Sonnia no quiere hacer ¿Puedes creerlo? Es que hasta me molesta que Sonnia sea mi madre, debería ser ella quien juegue, cocine y aguante a Bardel durante sus jornadas de emborrachamiento.
A veces, cuando la miro... Quiero reventarle la cabeza. Y a Bardel también. Sobre todo a Bardel.
Lo siento, no puedo evitar escribir tales tonterías, me duele el brazo. Sonnia me pego mucho al ver lo que Bardel hacía, y al cubrirme la cara, casi todos los golpes pararon en mis brazos, ja, ja, ja.
En fin, escribirlo me hace enojar, me pone rara. Considero que eso es todo por hoy.
Espero que lo comprendas un poco,
Itzel.
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Té de raíces raras.
Short StoryMi prisionero: Hoy empezaré a escribir en tus páginas. Para tranquilizarme, para callarme. Eso dijo Sonnia cuando te entrego a mí. No quiere que cuente que ocurre en la casa, tiene miedo de ser juzgada por el pueblo. Así que estás condenado a...
