Realmente está noche en la Posada Wangshu es hermosa, se puede sentir al viento, que sopla suavemente, y se puede ver perfectamente a la luna, brillando como nunca antes lo a hecho iluminando el rostro del chico que se encontraba contemplando su belleza como siempre.Esta noche se veía distinta, a pesar de ser hermosa, se sentía un aire distinto que el Adeptus nunca había sentido antes.
-No es muy tarde ya?
Paimon está realmente cansada...
Hemos ido que aquí para allá sin parar todo el día!-
-No te quejes,tu ni caminas..-
Llego escuchar el Adeptus, volteando rápidamente logrando ver a un chico rubio y una pequeña "niña" a su lado.
El aire se volvía más extraño cada ves que se acercaban.
-Que hacen en la Posada.-
Dijo el Adeptus de forma seria mirando con desconfianza al rubio y su acompañante
-Un poco más de ánimos no vendrían mal!-
-Paimon, lo haces peor. Perdon las molestias. Soy Aether-
-Y Paimon es... Paimon!-
Dijeron respondiendo a la pregunta del Adeptus
-Te estábamos buscando..-
-No cumplo deseos.-
Dijo interrumpiendo a Aether. La gente solía buscarlo para pedirle cosas como si pudiera hacer milagros y darles todo lo que quieran.
-...-
El Adeptus relaja un poco su postura
-Aether... eres ese viajero del que todos hablan?-
-Ese mismo es el!-
-"Zhongli" te mando, verdad?-
Dijo, viendo una sonrisa como respuesta
-Supongo que puedo confiar en ti. Seguro pidió que me buscarás para acompañarte...-
-Muchas gracias Adep..-
-Xiao, solo dime Xiao.-
