Prólogo

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Mi nombre es T/N (tu nombre) T/A (Tu apellido), soy princesa de una pequeña isla, la séptima hija, sí, lo sé, muchos hijos ¿No? Bueno, somos doce en total, mamá parió a doce mujeres, murió en busca del hijo heredero, lamentablemente en el parto de mis tres últimas hermanas falleció. Ya no tenía las fuerzas y el parto de trillizas acabo con ella. Eso hace a mi hermana mayor la heredera, o eso suponíamos. 

La gran emperatriz del mar, Big mom puso su atención en nuestra pequeña isla, no somos una isla de guerra o de grandes soldados como para llamar la atención de un Yonkō o de la marina, pero somos los suficientemente "dulces" para que la gran emperatriz pose sus ojos en nosotros.

Somos una isla de panaderos, los mejores y no es por ser egocéntricos, nosotros cosechamos el trigo con mucho amor y cuidado, nuestro lema es: "Sí la harina es de buena calidad los dulces serán los mejores". Lo sé, no rima, pero es verdad, nuestra repostería es la mejor gracias a la harina de alta calidad que cosechamos.

Volviendo al tema, Big mom rápidamente pidió contactarse con mi padre, el rey, para negociar, hasta donde sé, Big mom solicitó un matrimonio, aun no están de acuerdas las base de esta unión, pero sabemos que el matrimonio se hará sí o sí.

Padre me eligió a mí para dicho matrimonio,  en la isla dicen que soy la hija más hermosa, y papá le dijo a Big mom que como muestra de sumisión casaría a su hija "más perfecta" con cualquiera de sus hijos, no sé si sentirme alagada o qué.

Normalmente casarían a la hija mayor, para que así el hijo de Big mom sea el rey de la isla, pero mi hermana mayor ya está casada, y es por esto la reunión, como dije, las bases de la negociación aún no están establecidas, es por eso que me dirijo con mi padre y mi hermana mayor al territorio de Big mom.

Suspiré, todo esto es demasiado para mí, hace unas hora estaba leyendo un libro en mi habitación, mi padre entra y me dice: "Empaca tus cosas" Y ahora estoy aquí, rumbo a negociar mi boda.

—Así que... ¿Matrimonio, eh? — La voz de mi hermana me sacó de trance.

—De qué te sorprendes, tú ya estas casada — dirigí mi vista al enorme mar.

—Sí —mi hermana se poso a lado mío —. E igual por interés —mi hermana está casada con un príncipe de una isla cercana a la nuestra—. Así que si tienes dudas, puedes preguntarme.

—Eh...sí ¿Porqué estás aquí? — dije algo seria.

—Por sí Big mom no acepta a la séptima hija, entonces tendré que casarme —suspiró —. Sería mi segunda boda... Y ninguna por amor.

—Suena difícil ser la primogénita — no pude evitarlo, mi mirada se lleno de lástima.

—Sería más fácil si madre hubiera logrado tener un primogénito— rio sin ganas, el hijo varón era lo más importante para que reinara en la isla, pero al no conseguirlo, padre busco inmediatamente un prometido para mi hermana, un digno futuro rey, ya que una mujer no puede subir al trono (una condición muy estúpida si me lo preguntan) —. Pero si te casas, entonces tu obtendrás lo más difícil —dijo molesta.

—Ser la nuera de una yonkō debe ser sencillo — intente reír para alegrar el ambiente, pero...

—Me quitaste el trono — mi hermana logró callarme —. Toda mi vida me preparé para ser reina, incluso acepte casarme para lograr subir — dirigió su vista hacía mí, llena de ira —. Para que tú ahora me quites el trono.

—No es mi culpa — rodee los ojos —. Seguirás siendo la reina.

—Pero tú estarás arriba de mí, tú y tu futuro esposo serán los verdaderos reyes, yo sólo seré un peón.

—No le entiendo, primero te quejas por no tener un hermano y ahora porque no serás reina — subí un poco mi tonó de voz.

—Si hubiéramos tenido un hermano entonces él hubiera sido el que se preparará para ser rey — tomó con fuerza la baranda que nos separaba del enorme mar —. Ahora todo este sufrimiento fue en vano.

—Lo lamentó ¿Sí? — di la espalda al océano, recargando me en la barandilla —. Todo esto de la yonkō nos afecta a ambas, tú serás un peón de Big mom y yo voy a casarme a saber con que salvaje —dije nerviosa, los rumores de los hijos de Big mom no ayudaban para nada —. No deberíamos pelar, las dos somos víctimas.

—Aún no sé que acuerdos pondrá Big mom —mi hermana se relajo un poco —. Pero estoy segura que pedirá el trono.

—¿Para que Big mom quera reinar en una pequeña isla? — dije sarcásticamente.

—Pequeña o no, el poder es poder. 

—Estamos sacando conclusiones muy apuradas, aún no sabemos a que negociación llegarán, incluso puede que me libre del matrimonio.

—Sigue soñando— mi hermana empezó a caminar lejos de mí.

—¡Hermana! —un llanto nos hizo voltear a dirección de los cuartos —. Janessa me golpeo —mi onceava hermana salió, siendo seguida por mi decima hermana.

—Estábamos jugando y la idiota de Kathleen se golpeó sola, no es mi culpa —mi hermanita habló apresurada, casi no pude entender lo que quiso decirme.

—¿Porqué trajimos a las trillizas? —dije un poco irritada, en realidad sé porque, si la dejáramos en el castillo harían un desastre y enloquecerian a las sirvientas y a mis hermanas, el único que puede controlarlas es padre.

—Ya niñas — mi hermana ignoró mi pregunta y se agacho para estar más cerca de ellas —. ¿Dónde está Lacey?

—Dormida.

—Bien, vamos adentro a resolver esto ¿Sí?—hablé un poco más tranquila, la discusión con mi hermana aún me tiene estresada, pero no me gustaría desquitarme con las pequeñas.











—Mamá, hacer una alianza por esa pequeña isla me parece algo exagerado. ¿Porqué  no solo tomamos la isla? — el hijo mayor de Big mom intenta persuadir a su madre.

—¿Estas tratando de ir contra mis ordenes, Perospero? —la mirada que su madre le dedicó hizo que sus piernas temblaran.

—N-no mamá — trago saliva nervioso.

—Mamama, eso pensé — la Yonkō estaba sentada en su trono, comiendo todos los dulces que se puedan imaginar —. No puedo esperar a probar los dulces de la isla Liliput. Mamama — su mirada se poso en sus hijos que estaban presentes —. Uno de ustedes se casara con la hija de ese idiota rey y me hará la gobernante suprema de la isla de reposteros. Mamamamama.

Los hijos que se encontraban con la Yonkō eran nada más y nada menos que: Perospero, primogénito, Katakuri, el segundo, Daifuku, el tercero, Oven, el cuarto (Trillizos) y Cracker, el décimo.

—Pero hasta donde sabemos, la primogénita ya está casada —se atrevió hablar Oven.

—Lo sé, pero en compensación me ofrecieron a su hija más bella —Linlin se chupaba los restos de algún postre que se encontraba en sus dedos —. La séptima hija, la más bella e inteligente — sonrió divertida —. Deberían estar felices, tendrán como prometida a una linda chica. Mamamama —rió divertida —. Pero solo uno de ustedes podrá casarse, no vayan a pelear por su prometida — decía mientras se seguía riendo de su propio chiste.

—Mamá —la voz imponente de Katakuri paro la risa de la Yonkō —. ¿Acaso no te molesta que no sea la primogénita? Así el hijo que se casara con ella podrá convertirse en rey.

—El rey vendrá a negociar —la mirada se torno sería —. Tengo mis condiciones. Ustedes no se preocupen, mamá sabe que hacer.

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⏰ Last updated: Jan 13, 2023 ⏰

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Pequeña princesaWhere stories live. Discover now