Lexi.
Hoy era el día marcado. El día que tanto temí durante semanas, el día que traté de olvidar y escondí en lo más profundo de mi ser.
Hoy liberaban a Fez.
Había pasado un mes desde el incidente en su casa. Una redada en su contra y un asesinato en su domicilio lo habían llevado a la cárcel. Todo era muy confuso para mí y no quise entrometerme en esa tragedia, pero la mayoría del pueblo hablaba sin parar del tema. Todos rumoreaban acerca de que Ashtray—el hermano de Fez—, había matado a un policía antes de morir acribillado, e incluso había herido a Fez, quién terminó grave en el hospital. Por un lado me costaba creerlo, cuando conocí a Ashtray parecía un chico duro, quizás demasiado duro para su edad. En lo más profundo de mí quise creer que fue en defensa propia. Tristemente, yo y Rue éramos las únicas que creíamos eso, los demás lo veían como un asesino despiadado criado por un narcotraficante.
—Ashtray era un buen chico —dijo Rue melancólicamente una vez, cuando nos cruzamos en el instituto.
Y esa fue la única vez en la que la oí tocar el tema después del funeral. A veces miraba hacía la nada, y yo presentía que pensaba en esa tragedia. Creo que yo también hacía lo mismo de vez en cuando, era inevitable. Una tragedia así sacudía a la comunidad de muchas formas distintas, todos tienen una opinión al respecto, todos tratan de convertir el tema en una forma de hablar de ellos mismos. Con esto era lo mismo, todos hablaban de como conocían a Fez, de si le compraban o no de lo que vendía, de como hablaba—lo tachaban de retardado—, de si parecía buena persona o no. Incluso se atrevían a fingir que eran sus amigos o de presumir que era bastante fácil de predecir su final. Todos lo juzgaban sin saber su verdadera historia como yo la sabía, todos eran jueces y verdugos de una persona que apenas habían visto una vez. Eso sí, cuando fue el funeral de Ashtray, el interés que demostraban se esfumó, porque nadie más que yo y Rue asistimos.
El funeral de Ashtray fue la última vez en la que vi a Fez, estaba escoltado por policías. Se lo veía demacrado, parecía haber perdido un par de kilos y haber sufrido mucho. Pasar una semana grave en el hospital, sumado a la muerte de su hermano parecía haber hecho un gran efecto negativo en él. Sin embargo, cuando lo vi con atención, me impactó lo guapo que estaba. Sus ojos brillaban por haber llorado y llevaba una cruz en la mano, que agarraba con mucha fuerza.
—¿Podemos hablar con él? —preguntó Rue a uno de los policías cuando terminó el funeral.
En total solo éramos 5 personas, yo, Rue, los dos policías que escoltaban a Fez y él mismo. Creo que Ashtray merecía más asistencia, pero no me atreví a decir nada frente a Fez. Además a él parecía no importarle, ya que se pasó la mayoría de la ceremonia rezando en voz baja, sin mirar a nadie. Solo él sabía que estaba diciéndole a Dios y a su hermano.
—5 minutos —respondió el policía de la izquierda, nos quedamos en un silencio incómodo—. Hablen.
Los policías no iban a apartarse para dejarnos hablar en privado, querían vigilar nuestra conversación para detectar cualquier palabra sospechosa que pudiera usarse contra él. Tenía sentido, Fez era un acusado de asesinato, pero aún así lo encontré bajo e irrespetuoso. ¿Fez era tan paria que no podía ni mantener una conversación privada en paz?
—Gracias por venir —rompió Fez el silencio, qué sé había formado entre nosotros—. Lo aprecio mucho.
Rue se encogió de hombros. Me limité a quedarme ahí, parada, observando a Fez con atención, pensando que quizás esa era la última vez que lo vería. Llevaba la típica ropa gris de convicto, y tenía algo de barba crecida, sin embargo, se lo veía aseado.
No quería admitirlo, pero la idea de no volver a verlo me aterraba, más sabiendo que lo llevaban al peor lugar, a donde llevan a las peores personas. Me daba miedo su integridad, no quería que le hicieran ningún daño. Lo sé, no debería importarme, probablemente Fez era un asesino—aunque me negase a creerlo—, un criminal de la peor calaña. Aún así, me importaba y mucho, lo que sea que haya hecho no borraba mis sentimientos de cariño hacía él. Éramos amigos cercanos y eso era difícil de eliminar de un día a otro. Ojalá existiera un botón para sacar a alguien de tu vida, lo compraría sin pensarlo dos veces.
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La granja de Fezco | Euphoria | Fez & Lexi |
FanfictionDespués de ser liberado de la cárcel, Fezco va en busca de Lexi, para pedirle que se escape con él. El problema es que ella siente dudas de dejar a su familia en el momento en el que más la necesitan. Cassie está en el abismo por su relación con Nat...
