Relato

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Estaba caminando tranquilamente un día de verano por la playa. Había quedado con dos amigos para pasar la tarde juntos y ya de paso comer.

Había salido de mi casa con tiempo para llegar puntual. Al llegar al lugar de encuentro me topé con la sorpresa de que no había llegado nadie todavía. Ya era la hora en la que habíamos acordado y todavía no habían aparecido mis dos amigos. Les llamé, pero no obtuve respuesta. Pasaron diez, veinte y treinta minutos hasta que finalmente pasó una hora, no había llegado nadie.

Decidí irme a casa, estaba enfadado y triste por lo que había sucedido.

Llegué a mi casa pensativo por lo que había pasado. Cociné algo para comer y me senté en el sofá esperando a que me escribieran.

De la nada me desperté asustado dándome cuenta que me había quedado dormido.

Vi si me habían enviado mensajes y estaba en lo correcto.

No sabía si leerlo, ya que aún seguía enfadado por lo que había pasado, pero igualmente lo decidí leer

Al leerlo sentí mucha vergüenza porque resulta que no habíamos quedado en vernos hoy, era mañana. Mis amigos y yo nos reímos con la situación, debo de dejar de ser tan distraído.

Ejercicios de estiloWhere stories live. Discover now