Único.

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Había gastado el suficiente dinero. Claro que lo había echo, esa pequeña mierda fue suficiente. Después de que husmeo el escritorio del profesor para poder sacar sus exámenes y cambiar todas sus respuestas fue demasiado, pero la puntilla fue el haber tirado todo su café en su pintura que había tardado en hacer semanas con la excusa de: ¡Oh, fue un accidente! ¡Ups! . No se quedaría con los brazos cruzados viendo todo su esfuerzo tirarse como carne podrida la basura.

Contactó a las personas más mañosas posibles, qué dice, solo eran unos mocosos de primer año queriendo disfrutar de su vida en la facultad de matemáticas puras, pidiendo dinero a cambio de maldades. Y Kim Taehyung por supuesto que iba a tomar la oportunidad.

- No sean tan bruscos. Sólo hagan que pierda su estúpido jueguito para que se emberrinche. ¿Bien?

- Claro. ¡Se lo agradecemos!

- Deberían irse a su edificio ya, queda hacia la derecha, están en el de artes plásticas -dijo, esperando con ansias el día del partido de Fútbol Americano.

Había llegado, con la multitud gritando, la comida, los gritos de los jugadores pegando sus pechos con un puño como animales, había esperado toda la tarde para sentarse justo en medio de todas las gradas, con sus pantalones de vestir negros, camisa blanca desabotonada, y cabello café largo cayendo por su frente y alrededor de su cabeza. Miraba con seriedad todo. El juego había comenzado, sim embargo, a los pocos minutos el mejor jugador cayó siendo tacleado.

- ¡¿Qué mierda?! ¡Ese idiota me tacleo! ¡Eso es juego sucio! -con una voz enojada en tono alto gritó, el chico con cuerpo fornido y cabello largo negro.

- Lo siento Kook -contestó el acusado-. Fue por accidente -dijo sin más alzando sus hombros, corriendo hacia la mitad de la cancha para seguir jugando.

Pero Jeon Jungkook volteó buscando entre las gradas, encontrándose con la sonrisa sancarrona de Tae, sentado abierto de piernas recargado con sus manos a los lados, con la barbilla en alto, él nunca lo iba a ver a jugar. Entonces entendió lo que iba a enferentar.

Había sido inteligente su contrario, pues el pequeño idiota que lo había tirado lo hizo una y otra vez, hasta que lo sacaron, entrando otro más fuerte, causando que perdiera el juego. Y... ¡Oh! ¡Lo había olvidado! Eran semifinales.

- Usted es un idiota -le confesó Kook al encargado de supervisar el juego. Saliendo hacia la parte de atrás, en los vestidores. Viendo como al llegar estaba el guapísimo Taehyung, cruzando sus piernas con sus manos metidas en sus bolsillos. Sonriendo de lado sin mostrar sus dientes.

- ¿Tú hiciste esta mierda? -preguntó Jeon acercándose hasta cochar sus respiraciones con el otro.

- ¿Lo hice?

- Eres un sínico.

- Y tú un puto idiota. ¿Qué creíste Jeon? ¿Que dejaría que acabarás con mi calificación perfecta? Claro que no.

- ¡Tú iniciaste esto! Al haberte cogido a mi amigo sabiendo que yo te cogía a ti.

- ¡Oh por dios! ¡Superalo Jungkook! Eso tiene más de dos meses, desde entonces jodes todo lo que hago. Y te dije que haría lo mismo -se acercó con peligro hasta sus labios, susurrando-. Además tu te coges a cualquiera que pase por tu camino con un coño o entrada que tenga entre las piernas.

Y Taehyung recibió un empujón chocando con los casilleros de aquellos vestidores, al momento Jeon sintió un puñetazo con intensidad. Mirandose después con enojo el uno al otro, con sus respiraciones agitadas llenas de adrenalina. Se observaron unos segundos más, juntando sus labios, desesperados entrelazando sus lenguas, acercándose, el más alto agarraba la cintura de Kim, y Tae agarraba su cabellos jalandolos. Las erecciones comenzaban a crecer, se rozaban debido a cuanto juntaban sus cuerpos, Jung comenzó un camino de besos por su cuello, dando chupetones, mordiendo con intensidad aquel pedazo de carne.

I can't...Where stories live. Discover now